jueves, 25 de junio de 2026

ACTIVIDAD ACADEMICA EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE MORENO SOBRE REFORMA LABORAL

Universidad Nacional de Moreno. Crónica académica: “La reforma laboral y su relación con el modo de desarrollo" (sede U.N.Moreno Prov. de Bs.As. 4/5/26) Sintesis elaborada por la Prof. Lara YEPES El Departamento de Ciencias Económicas y Jurídicas (DCEYJ) inició un ciclo de jornadas sobre la reforma laboral a partir de la sanción de la Ley 27.802. Este espacio tuvo el objetivo de analizar la nueva legislación en materia laboral y evaluar sus implicancias en el mercado de trabajo argentino. La intención fue promover un abordaje multidisciplinario así como también reflexionar sobre el rumbo socioeconómico actual. Para este debate, el encuentro contó con la participación de dos invitados centrales: el Prof. Julio César Neffa, reconocido referente académico especialista en procesos del trabajo, con una amplia trayectoria en los estudios del campo del trabajo desde el enfoque de la teoría de la regulación y, por otro lado, el Dr. Luis Raffaghelli, prestigioso jurista laboral, ex juez de la Cámara Nacional del Trabajo, dedicado actualmente a la investigación de los derechos sociales. La actividad estuvo moderada por la Dra. María Laura Henry, doctora en Ciencias Sociales (UBA), investigadora adjunta del CONICET y directora del Programa de Educación y Trabajo en el Centro de Estudios para el Desarrollo Territorial (CEDET) de la Universidad Nacional de Moreno. El Dr. Neffa abordó la Ley de Modernización Laboral (27.802) inscribiéndola dentro de una tendencia global que afecta a los países capitalistas industrializados, la cual se caracteriza por un desplazamiento político hacia la centroderecha y por modificaciones legislativas en una misma dirección regresiva. Como ejemplo regional, citó el caso de Brasil, donde la legislación impuesta por Michel Temer y continuada por Bolsonaro en 2017 no ha podido ser revertida debido a la falta de mayorías parlamentarias. Utilizando el marco analítico de la teoría de la regulación, Neffa detalló la transición entre los diferentes modelos de desarrollo del capitalismo. Por un lado, describió el modelo keynesiano-fordista (1945-1973) como la "época de oro" del sistema, caracterizada por el pleno empleo, baja inflación, salarios crecientes y una relación salarial regulada por instituciones que contenían la subordinación económica y jurídica del trabajador. Explicó que este modelo entró en crisis en los años ‘70 debido al rechazo a sus rígidas formas de organización laboral, dando paso al modo de desarrollo neoliberal imperante. Esta transición trajo consigo una revolución cultural enfocada en el individualismo, la competitividad y la descalificación del rol regulador del Estado en favor del mercado. Este proceso —basado en las premisas del Consenso de Washington— se inició en Argentina con la última dictadura civil-militar en 1976 y continuó durante las administraciones de Carlos Menem y de Mauricio Macri, encontrando su auge ideológico actual en la escuela austríaca bajo el gobierno de Javier Milei. Asimismo, el Dr. Neffa analizó las estrategias del capital ante la caída de la tasa de ganancia, identificando fenómenos de desindustrialización y reprimarización provocados por la apertura comercial frente a productos asiáticos, lo que desplazó las inversiones en Argentina hacia sectores primarios competitivos como el gas, el petróleo, la minería, la agricultura y la pesca. Explicó que para reducir costos y flexibilizar las estructuras, las empresas recurren hoy a la subcontratación y la tercerización para transferir riesgos, adoptan el sistema Toyota (orientado al stock cero y la polivalencia) y buscan contraer los costos variables mediante el congelamiento de salarios reales y la disminución de aportes a la seguridad social y a las obras sociales. Entre los puntos críticos de la reforma, Neffa subrayó el freno a la negociación colectiva con topes salariales inferiores a la inflación, la autorización del pago en especie o moneda extranjera, el abaratamiento del despido al excluir el aguinaldo, los premios y vacaciones del cálculo indemnizatorio, la creación de fondos de cese laboral inspirados en el esquema de las antiguas AFJP, la implementación del banco de horas para suprimir las horas extras, la limitación del derecho a huelga en servicios esenciales como la educación, la desprotección de los trabajadores de plataformas al considerarlos independientes, el blanqueo que condona acciones penales por evasión fiscal y el bloqueo de la ultraactividad de los convenios colectivos. Posteriormente, el Dr. Luis Raffaghelli definió la reforma no como una instancia de modernización, sino como una regulación regresiva y ultrarreaccionaria que desmantela las garantías de los trabajadores en un contexto preexistente de caída del salario real y destrucción de empleo. Explicó que el entramado jurídico —compuesto por el DNU 70/23 (con su capítulo laboral suspendido), la Ley de Bases y la Ley 27.802— configura un caos legislativo inconsistente que ignora los convenios de la OIT y la Recomendación 204 sobre la transición hacia la formalidad. Dentro de los ejes alarmantes de la reforma, el jurista remarcó el fomento de la informalidad a través de la figura del "colaborador independiente", la cual legaliza la ausencia de derechos y desarticula la presunción de laboralidad (Art. 23 de la LCT), obligando de forma inédita al trabajador a probar el vínculo de dependencia. También advirtió sobre la desprotección en las plataformas digitales, donde se encubre bajo una supuesta "autonomía" la degradación de repartidores y choferes que quedan sin cobertura de salud ni de accidentes de trabajo, en un esquema donde el empleado termina explotándose a sí mismo. En materia de salud laboral e indemnizaciones, denunció que se omiten los riesgos psicosociales y se instauran nuevos baremos que disminuyen los montos por incapacidad, forzando a las provincias a someterse a cuerpos médicos alineados con los intereses de las ART. Finalmente, criticó la precarización del despido mediante fondos de cese financiados con los ingresos del propio trabajador, la autorización del pago indemnizatorio en cuotas, la tipificación de las protestas o asambleas como causales legítimas de despido y la involución del fuero judicial tras disolverse la histórica Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para transferir sus competencias a la Ciudad de Buenos Aires y derivar las causas colectivas a la justicia federal contencioso-administrativa. Frente a este panorama, evocó el histórico fallo "Vizzoti" de la Corte Suprema, que impide al legislador vaciar de contenido los derechos consagrados constitucionalmente. Posteriormente, María Laura Henry reforzó las exposiciones previas e instó a analizar la coyuntura dentro de procesos históricos de acumulación a gran escala. Señaló que la reforma es el reflejo directo de la necesidad del capital de recuperar sus tasas de ganancia y subrayó que el derecho del trabajo nació históricamente debido a que las relaciones en el capitalismo son estructuralmente asimétricas y conflictivas. Las medidas actuales significan un retroceso conceptual hacia el siglo XIX al suprimir la presunción de la relación laboral y trasladar la totalidad del riesgo empresarial sobre el eslabón más débil: el trabajador. De igual modo, indicó que la proliferación del empleo precario e informal desfinancia de forma irreversible el sistema previsional y de jubilaciones. Concluyó afirmando que el derecho constituye una construcción colectiva dinámica, por lo cual la sociedad no debe adoptar una postura pasiva ante su desmantelamiento. Tras las disertaciones, se abrió el espacio de preguntas donde un asistente consultó sobre el impacto que tendría para el país una eventual salida de la OIT y cómo se vincula esto con el repliegue geopolítico global de los Estados Unidos. Al respecto, el Dr. Raffaghelli explicó que el paradigma corporativo contemporáneo se apoya en la digitalización y el dominio de las grandes firmas tecnológicas. Ante este escenario, planteó que América Latina posee la capacidad de articular una alternativa mediante el fortalecimiento del Mercosur y una alianza estratégica con Brasil. Calificó como preocupante la pretensión gubernamental de disolver el Estado, reivindicando a la OIT como un espacio de debate fundamental y señalando a la juventud organizada como la reserva para revertir este rumbo. Por su parte, el Dr. Neffa describió las transformaciones en la geopolítica global y advirtió que, mientras la Unión Europea se encuentra estancada y Estados Unidos pierde competitividad industrial frente a un déficit fiscal masivo, China emerge firmemente como la potencia fabril del futuro. Explicó que las firmas globales más poderosas hoy gestionan activos inmateriales y tecnológicos, y que los retiros históricos de EE. UU. de la OIT obedecieron a tensiones políticas coyunturales o al ahorro de costos fiscales. Finalmente, alertó que la carrera armamentista mundial sustrae presupuestos esenciales de salud y educación, dejando a la Argentina rezagada en salud mental laboral con una ley de higiene que data de 1972, en contraste con los notables avances legislativos de Chile, Colombia y México. Antes de dar por finalizado el encuentro, el Rector de la Universidad, Lic. Alejandro Robba, reflexionó de manera crítica sobre la base teórica de la gestión gubernamental que asimila el trabajo a una mercancía regulada por oferta y demanda (según la cual bajando el salario aumentaría el empleo). Contrastó esta premisa con la realidad empírica actual de una caída del 30% en los salarios reales acompañada de una suba del desempleo, demostrando que la teoría ortodoxa falla en la práctica. Argumentó que el crecimiento económico es inviable si se destruye el consumo interno y se paraliza la inversión en infraestructura, concluyendo que este modelo transfiere beneficios a los sectores más concentrados de la riqueza mientras castiga a la clase trabajadora. Reivindicó a la universidad pública como un espacio constructor de herramientas para un proyecto de país con justicia social.