lunes, 7 de octubre de 2013

A la espera de un fallo internacional estrategico para Argentina

La Corte de Estados Unidos a punto de resolver la apelacion Argentina contra el fallo de Griesa sobre los fondos buitres.

La Sentencia de la Corte Suprema de los EUUU adquiere un valor estratégico para los intereses de la Nación Argentina y por ende para toda su población. Un pronunciamiento adverso puede generar una crisis de consecuencias imprevisibles que muchos sectores no se han detenido a analizar, por lo que se improndría un frente monolítico interno frente a la cuestión con apoyo a las gestiones que ha llevado el Gobierno Nacional.    Luis Raffaghelli

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Fte.: P.12  - 7.10.2013
 
La Corte debe resolver si analiza el fallo del juez Griesa ratificado en segunda instancia.

La Corte Suprema de Estados Unidos podría definir hoy si acepta la apelación argentina en el litigio contra los fondos buitre. El tribunal difundió el martes pasado una lista con ocho casos que tratará en los próximos meses, entre los cuales no figura el argentino. Esto no implicó un rechazo de la Corte a esa apelación –informaron la denegación de un solo proceso–, ya que podrían solicitar la opinión del gobierno estadounidense o aguardar hasta que finalicen las apelaciones en el tribunal de segunda instancia.
La representación legal del país en Estados Unidos presentó el 23 de junio último un recurso de apelación ante la Corte Suprema rechazando el primer fallo de la Cámara de Apelaciones del 26 de octubre de 2012, que ratificó el embargo de Griesa sobre los pagos que Argentina realiza a los bonistas que entraron al canje a través del Bank of New York. Este recurso fue anterior al último fallo de la misma Cámara de Apelaciones, del 23 de agosto pasado, donde resolvió la legalidad del reclamo de los fondos buitre por el ciento por ciento del valor de sus bonos en default.
La decisión de la Corte Suprema de considerar el caso argentino está referida a la apelación del 23 de junio, para decidir si acepta o rechaza ese recurso. Si lo acepta, tomaría el caso y, por lo tanto, le correspondería decidir si es legítimo el reclamo de los fondos buitre o si, por el contrario, es válida la argumentación argentina que, por igualdad de derechos con la mayoría de acreedores que aceptaron el canje (93 por ciento hasta el momento), correspondería que los buitres recibieran igual tratamiento, en quita y plazos de pago. También está la opción de que lo rechace o que pida otras opiniones.
Los abogados argentinos remarcan que la decisión de la Corte no modifica la vigencia del no innovar (stay) que le permite a la Argentina no tener que cumplir con la sentencia de Griesa. Esto es porque ese stay es parte de la orden que la Cámara dictó el pasado 23 de agosto, y no el 26 de octubre de 2012. Por lo tanto, se mantendrá vigente hasta que Argentina complete todas las instancias de apelación correspondientes a esa segunda resolución. Entre los pasos se incluye el pedido de revisión del plenario (en banc) y si la Cámara decidiera rechazarlo, medida que se conocerá este mes, Argentina tiene 90 días más para presentar un pedido de certioraris a la Corte Suprema vinculado ya con esta segunda causa del 23 de agosto y no con la del 26 de octubre de 2012, que el máximo tribunal está analizando ahora. Es decir, Argentina tiene al menos hasta enero para presentarse a la Corte y desde ese momento corren tiempos para realizar presentaciones y respuestas de los demandantes. De todas maneras, la decisión que tome la Corte Suprema ahora es relevante porque empezará a dar algunos indicios sobre su posición frente a esta disputa.
El máximo tribunal estadounidense suele tomar en todo el año unos 80 casos sobre casi diez mil que recibe. Sobre la base de la práctica habitual en el máximo tribunal estadounidense, la falta de definición durante la jornada de ayer puede derivar en una decisión de no escuchar el caso, en darlo a conocer como incluido al emitir una nueva lista el próximo lunes o en una consulta al Poder Ejecutivo norteamericano. Si ocurriera esto último, la administración Obama debería determinar si el caso merece la atención del tribunal. También existe la posibilidad de que la Corte emita un memo o declaración en la que defina esperar a que la Cámara de Apelaciones decida sobre el pedido del país.
La disputa que se está saldando en los tribunales de Nueva York es la que iniciaron los fondos Elliot, NML Capital, Dart, Aurelius, AC Paster y Blue Angel. Ellos reclaman unos 1330 millones de dólares, pero el problema no es sólo el monto. Si la Argentina les paga a esos acreedores el ciento por ciento de lo reclamado, todos los que ingresaron al canje estarán en condiciones de reclamar lo mismo.

UN FALLO HISTORICO IMPRESCINDIBLE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACION Y APLICADO EN EL PRESENTE POR LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA ARGENTINA

BERÇAITZ, Miguel Ángel s./jubilación
CSJN, Fallos, 289:430

CONSTITUCION NACIONAL: Principios generales. El objetivo preeminente de la Constitución es lograr el bienestar general, es decir, la justicia en su más alta expresión, la justicia social. Tiene categoría constitucional el principio: in dubio pro justitia socialis, con arreglo al cual las leyes deben ser interpretadas a favor de quienes, de tal manera, consiguen o tienden a alcanzar el bienestar. (Conjueces).
JUBILACION Y PENSION. La jubilación constituye la prolongación de la remuneración, después del cese regular y definitivo de la actividad social laboral del individuo. La Constitución garantiza jubilaciones y pensiones móviles, o sea, permanentemente actualizadas para compensar la desvalorización de la moneda, que perjudica a vastos sectores cuyas únicas rentas son entradas periódicas fijas en dinero. (Conjueces).
― El principio básico que sustenta el sistema previsional argentino es el de la necesaria proporcionalidad que debe existir entre el haber de pasividad y el de actividad. (Conjueces).
― La interpretación analógica restrictiva de un derecho social —en el caso, previsional— contraría la hermenéutica de las leyes que surge del objetivo preeminente de promover el bienestar general que la Constitución se propone obtener para todos los habitantes. (Conjueces).
RECURSO EXTRAORDINARIO. Requisitos propios. Cuestión federal. Cuestiones federales simples. Interpretación de la Constitución Nacional. La negativa de salvar un error aritmético de la sentencia importa una interpretación de las leyes procesales contraria a los principios constitucionales que imponen afianzar la justicia, es decir, asegurar la correcta función jurisdiccional del Estado. (Conjueces).
JUBILACION DE EMPLEADOS MUNICIPALES. El reajuste de la jubilación regida por el art. 2° de la Ordenanza Municipal N° 14.702, en el caso de quien desempeñaba el cargo de Asesor Letrado en lo Administrativo de la Dirección General de Asuntos Legales de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, debe realizarse anualmente teniendo en cuenta los honorarios percibidos por el abogado que se desempeña en el cargo que ejerció el interesado. No cabe admitir que, por vía de una interpretación analógica restrictiva, se aplique el criterio previsto por, aquel texto para las remuneraciones establecidas sobre la base de comisiones. (Conjueces).
INTERESES. Relación jurídica entre las partes. Jubilaciones y pensiones. Los intereses por las deudas de reajuste de la jubilación corren desde la fecha del reclamo administrativo y deben liquidarse sobre los montos que no resulten alcanzados por la prescripción de cinco años. (Conjueces).
JUBILACION DE EMPLEADOS MUNICIPALES. Corresponde dejar sin efecto la sentencia por la cual decide que el incremento por honorarios para el reajuste del haber jubilatorio debe liquidarse por analogía con las retribuciones por comisión, sin efectuar un estudio razonado del derecho aplicable ni resolver la incompatibilidad planteada por el recurrente entre el decreto reglamentario 6705/59 y la Ordenanza Municipal N° 14.702. A lo cual se agrega que el fallo omite pronunciarse sobre la extensión temporal del reajuste y sobre los intereses respectivos. (Conjueces. Voto del Dr. Roberto H. Marfany).
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DICTAMEN DEL PROCURADOR FISCAL
Suprema Corte:
En el escrito mediante el cual dedujo a fs. 79 de los autos principales recurso de apelación ante la Cámara del Trabajo contra el decreto 2118/71 del Sr. Intendente Municipal que confirmó lo resuelto por el Instituto Municipal de Previsión Social, el doctor Miguel Angel Berçaitz fundó diversas pretensiones enderezadas a obtener el reajuste de la prestación jubilatoria de la cual es titular y que le fue concedida en relación con el cargo de Asesor en lo Administrativo que desempeñó en la entonces denominada Dirección General de Asuntos Legales de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
La Sala V de la mencionada Cámara se pronunció en sentido adverso a las pretensiones del recurrente en lo relativo al procedimiento que debe seguirse para la actualización de la prestación en la parte correspondiente a honorarios, como así también en lo concerniente a la inclusión del suplemento por automotor. Sobre este último punto el apelante no mantuvo el agravio en el recurso extraordinario. No corresponde, en consecuencia, emitir opinión al respecto.
En cuanto al primer punto, o sea el que versa sobre la actualización de los honorarios, que el accionante solicitó se efectuara tomando en cuenta el 82 % de lo que hubiesen percibido en tal concepto los funcionarios .que lo sucedieran en el cargo durante el período 1962-1969, el a quo decidió que ese procedimiento no es admisible por no tratarse de sumas fijas determinables con anticipación y que, por tanto, debe observarse, por analogía, ya que no está previsto expresamente el caso de los honorarios, el procedimiento establecido por las normas pertinentes en materia de comisiones, o sea la actualización por coeficiente.
Aunque no se haga mención de ello en el voto del doctor Seeber al que adhirieron los otros miembros de la Sala, resulta indudable que ésta compartió el criterio del Instituto antes nombrado que al denegar la pretensión del recurrente hizo mérito de lo dispuesto en el art. 7° del decreto 6705/59 reglamentario de la ordenanza 14.702 que rige el caso (cf. A.D.L.A., XIX-A, 414).
La interpretación que hagan los tribunales de la causa de normas locales no abre, como principio, la instancia del art. 14 de la ley 48.
No obstante ello, pienso que el recurso extraordinario es procedente en las circunstancias del caso, toda vez que antes de que el Instituto de Previsión dictara la resolución contraria de fs. 64/64 vta. el recurrente a fs. 45 vta. (Cap. IX) dejó sentada su disconformidad con la aplicación de la norma en cuestión y, posteriormente, en las apelaciones de fs. 66 (ver fs. 68) y 79 (ver fs. 86) alegó la incompatibilidad de la misma con la ordenanza que reglamenta, sin que el a quo se pronunciara sobre el punto (cf. doctrina de Fallos: 281:230).
El fallo apelado declaró, en cambio, procedente la liquidación de intereses sobre la suma liquidada a fs. 40/41, o sea $ 1.072.280 m/n., como así también que la prescripción aplicable “a los reclamos del interesado” es la del art. 4027 del Código Civil.
Estimo que tales declaraciones exhiben suficiente virtualidad para dar respuestas satisfactorias a lo pedido por el recurrente en el sentido de que, subsidiariamente, se le actualicen los honorarios por coeficiente pero desde el 14 de marzo de 1962 hasta el 30 de junio de 1969 y que se le liquiden intereses sobre esa suma desde que debió efectuarse cada pago.
En estas condiciones, conceptúo que la falta de un pronunciamiento explícito y categórico del a quo sobre los puntos aludidos precedentemente no descalifica el fallo apelado como acto judicial.
En conclusión opino que el recurso extraordinario interpuesto a fs. 116 del principal sólo es procedente en lo relativo a la pretendida incompatibilidad del art. 7° del decreto municipal N° 6705/59 con la Ordenanza 14.702, tacha que el sentenciante omitió considerar y que, por tanto, corresponde, con ese alcance, abrir la queja deducida por su denegatoria y, no siendo necesaria más sustanciación, estimo, en cuanto al fondo del asunto, que debe dejarse sin efecto la sentencia apelada y devolver los autos al tribunal de origen para que la Sala que sigue en orden de turno dicte nuevo fallo. Buenos Aires, 14 de setiembre de 1973. OSCAR FREIRE ROMERO.
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FALLO DE LA CORTE SUPREMA
Buenos Aires, 13 de setiembre de 1974.
Vistos los autos: “Recurso de hecho deducido por el recurrente en la causa Berçaitz, Miguel Ángel s/ jubilación”, para decidir sobre su procedencia.
Considerando:
Que el recurrente, jubilado municipal N° 19.444 en la carpeta 31.169- B-1950, a fs. 79 de los autos principales interpuso recurso de apelación ante la Cámara de Apelaciones del Trabajo contra el decreto 2118/71 del señor Intendente de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, que confirmó lo resuelto por el Instituto Municipal de Previsión Social.
Que dicha apelación del Dr. Berçaitz estaba dirigida a obtener el reajuste de su jubilación conforme a las disposiciones pertinentes que invoca (fs. 43/46 vta.; 66/69 vta.; 79/94; 100/102 vta. de los autos principales).
Que la Sala V de la mencionada Cámara se pronunció adversamente a las pretensiones del recurrente respecto al modo de actualizar la jubilación, al incluir éste, en su reclamo, los honorarios que percibe el funcionario que desempeña el cargo que ejerció el Dr. Berçaitz; y se pronunció en el mismo sentido negativo con referencia a la inclusión —en esa actualización— del suplemento para gastos de automotor que percibía el funcionario en actividad.
Que el recurrente también cuestionaba ante la citada Cámara el cobro de los intereses a partir de la fecha desde la cual interpuso el reclamo administrativo por el reajuste de su jubilación —14 de marzo de 1962 (fs. 57)—, que el Instituto Municipal de Previsión Social había omitido hacer por su cuenta como era su obligación, y no a partir del 8 de octubre de 1967 que era la fecha establecida por el predicho Instituto, desde que estimaba que la prescripción por las deudas de un reajuste jubilatorio era de un año y el recurrente de cinco años; y que no obstante reconocer la Cámara que la prescripción aplicable al caso es la quinquenal, resuelve en la parte dispositiva de la sentencia —fs. 105 de los autos principales— que “la liquidación de intereses debía hacerse sobre la suma liquidada a fs. 40/41”, que era precisamente la cantidad resultante de aplicar la prescripción anual.
Que como el apelante no mantuvo en el recurso extraordinario el agravio causado por la no inclusión del suplemento por el automotor, quedan, pues, para examinar las dos cuestiones primeramente resumidas, cuya solución por la Sala V de la Cámara de Apelaciones del Trabajo el recurrente impugna como sentencia arbitraria, según la conceptuación que de este tipo de sentencia ha formulado la jurisprudencia de esta Corte. O sea, sentencia dictada en abierta contradicción con lo dispuesto por la ley, esto es, pues, fundada exclusivamente en el capricho del juzgador (Fallos: 207:72; 211:958; 234:82; 235:109; 237:438; 244:448; 251:339 y otros); o sustentada sobre hechos procesalmente inexistentes (Fallos: 235:864; 238:550; 255:206; 256:28, 369; 257:20 y otros); o que descansa sobre hechos que de no haberse omitido la consideración de cuestiones propuestas por las partes pudieron haber tenido otra significación jurídica, y no cuando únicamente hay error en la apreciación de las condiciones fácticas del caso (Fallos: 234:307; 235:113 y 854; 237:328; 255:132 y otros); o fundada sobre normas jurídicas interpretadas adversamente a la doctrina unánime y constante de la jurisprudencia y de los tratadistas, no siendo razonable la nueva interpretación (Fallos: 235:267; 236:27; 244:523 y otros); o que se basa en la interpretación francamente equivocada de una disposición procesal, generándose entonces una restricción sustancial e indebida del derecho de defensa (art. 18 de la Constitución Nacional) o lesionando un derecho subjetivo constitucional del interesado (Fallos: 283:318 y los allí citados; sentencia de febrero 8-1974 recaída en los autos “Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires c/ Berlinghieri, Roberto S.A.”).
Que la primera cuestión consiste en lo siguiente: el actor pretende que los honorarios que percibe el Asesor Letrado en lo Administrativo de la Dirección General de Asuntos Legales de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires —cargo que él desempeñaba— integra la remuneración fija de este cargo, pues el apartado IV del art. 2° de la ordenanza N° 14.702 prescribe: “Entiéndese por remuneración la asignación fijada por el presupuesto…, más los suplementos adicionales cualquiera fuese su concepto, siempre que tengan carácter de habituales, regulares y permanentes”. Y dichos honorarios —aduce el recurrente—son “habituales en cuanto se encuentran reconocidos en todos los presupuestos desde hace 35 años con excepción de uno o dos años en que fueron suprimidos; son regulares en el sentido que se liquidan mensualmente, y son permanentes porque rigen todo el año”. En abono de su pretensión el recurrente también hace valer el decreto-ley 18.037/68 de jubilaciones, cuyo art. 11 preceptúa: “Se considera remuneración, a los fines de la presente ley, todo ingreso que percibiere el afiliado en dinero o en especie susceptible de apreciación pecuniaria, en retribución o compensación o con motivo de su actividad personal, en concepto de sueldo, sueldo anual complementario, salario, honorarios, comisiones, etcétera”; porque este texto, en virtud del decreto-ley 18.259/69 fue declarado “de aplicación en el ámbito de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires”. Contrariamente a esta pretensión, la Sala V de la Cámara del Trabajo resolvió que “al no contemplar a los honorarios el art. 2° de la ordenanza 14.702, es viable que se aplique por analogía (art. 16 del Código Civil) el mismo criterio que la norma establece para las comisiones”, ya que —agrega– “se trata de optar entre el procedimiento previsto para las remuneraciones fijas con sus adicionales habituales, regulares y permanentes, o el que se estableció para una remuneración imposible de determinar con anticipación como son las comisiones, que se calculan sobre la base de uno o más negocios como unidad de cómputo”. Es decir, ante la falta de un precepto expreso que resuelva la pretensión del jubilado, el tribunal utiliza el método interpretativo de la analogía para restringir un derecho social, pues la disposición que aplica merma considerablemente el monto de lo que le corresponde acrecentar su jubilación móvil con los honorarios que periódicamente hubiese percibido permaneciendo en la función que desempeñaba.
Que el principio fundamental de la hermenéutica jurídica en los Estados que, como el nuestro, adoptan una “Constitución rígida”, consiste en interpretar las leyes conforme al fin que esa “superley” se propone promover; y este fin establecido en el documento de la Constitución formal por una generación del pasado, “como derecho recibe su fuerza y efecto de la presente generación, por lo que debe ser interpretado a la luz de las condiciones del presente y con la mira puesta en los problemas del presente”. (EDWARD S. CORVIN, The Constitution and what it means today, —Atheneum—, New York, 1963, p. 2). Y corno esta Corte lo ha declarado, “el objetivo preeminente” de la Constitución, según expresa su preámbulo, es lograr el “bienestar general” (Fallos: 278:313), lo cual significa decir la justicia en su más alta expresión, esto es, la justicia social, cuyo contenido actual consiste en ordenar la actividad intersubjetiva de los miembros de la comunidad y los recursos con que ésta cuenta con vistas a lograr que todos y cada uno de sus miembros participen de los bienes materiales y espirituales de la civilización. Por tanto, tiene categoría constitucional el siguiente principio de hermenéutica jurídica: in dubio pro justitia socialis. Las leyes, pues, deben ser interpretadas a favor de quienes al serles aplicadas con este sentido consiguen o tienden a alcanzar el “bienestar”, esto es, las condiciones de vida mediante las cuales es posible a la persona humana desarrollarse conforme a su excelsa dignidad. Asimismo, este principio de hermenéutica in dubio pro justitia socialis es aplicable a la interpretación de las leyes procesales, según se debe inferir de lo que tiene resuelto esta Corte con los siguientes términos: como “la justicia una virtud al servicio de la verdad sustancial, ella debe siempre prevalecer sobre los excesos rituales- (Fallos: 280:228). Principio que con referencia a los sectores sociales más necesitados tempranamente aplicó el Tribunal —cuando integrábanlo conspicuos constituyentes del 53— con este enunciado admirable en su sencillez: “tratándose de personas desvalidas, es de equidad y aún de justicia apartarse del rigor del derecho para reparar los efectos de la ignorancia de las leyes o del descuido de su defensor” (Fallos: 5:459). Ahora bien: la jubilación constituye la prolongación, después de la cesación regular y definitiva de la actividad social laboral del individuo, de la remuneración, como débito de la comunidad por el servicio que él le ha prestado. La Constitución garantiza “jubilaciones y pensiones móviles” (art. 14 bis). O sea, prescribe que estas prestaciones asistenciales deben ser actualizadas permanentemente para compensar la continua desvalorización que en nuestra época experimentan los signos monetarios, perjudicando a los vastos sectores de la sociedad cuyas únicas rentas son entradas periódicas fijas en dinero. De aquí que esta Corte ha declarado reiterada y constantemente que “el principio básico que sustenta el sistema previsional argentino es el de la necesaria proporcionalidad que debe existir entre el haber de pasividad y el de actividad” (Fallos: 263:400; 265:256; 267: 196; 279:389). Y también, en consecuencia, ha afirmado, “enfáticamente, que las leyes de materia previsional deben interpretarse conforme a la finalidad que con ellas se persigue, lo que impide fundamentar una interpretación restrictiva” (Fallos: 248:115; 266:19; 266:202 y muchos otros). No sólo, pues, la interpretación analógica restrictiva de un derecho social —en el caso, previsional— contraría a la uniforme jurisprudencia de esta Corte, concordante con la doctrina universal (el “principio de favorabilidad”, Günstigkeitprinzip, que formularon los autores alemanes a partir de la Constitución de Weimar, PÉREZ BOTIJA, Curso de Derecho del Trabajo, Madrid, 1948, par. 66; BARASSI, Il Diritto del lavoro, Milano, 1949, I, par. 38), sino que también se contrapone a la hermenéutica de las leyes que surge —según lo mostramos— del “objetivo preeminente” de “promover el bienestar general” que la Constitución se propone obtener para todos los habitantes del suelo argentino. Por ello, con respecto a la primera cuestión planteada por el recurrente, esta Corte considera que hay en el caso cuestión federal apta para ser examinada en su jurisdicción extraordinaria y que el recurso interpuesto al respecto es procedente.
Que la segunda cuestión es, en esencia, como sigue: la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo en los considerandos del fallo recurrido acepta —tal como adujo el recurrente— que la prescripción de las acciones por deudas de reajustes jubilatorios es la de cinco años (art. 4027 del Código Civil) y acepta que por esta deuda el Instituto Municipal de Previsión Social debe intereses —lo que también el Instituto negaba al recurrente—, pero en la parte dispositiva de la sentencia ordena que la liquidación de los intereses se practique sobre la cantidad resultante de la aplicación de la prescripción de un año, que es la liquidación que obra a fs. 40/41 y a la cual se remite. En presencia de este error aritmético deslizado en la sentencia, el recurrente solicitó aclaratoria, la que le fue denegada por haber sido interpuesta extemporáneamente (fs. 110 de los autos principales). Esta Corte, no obstante que en la época que decidió el caso que enseguida mencionaremos regía una norma similar (art. 232 de la ley 50) a la que cita la Cámara, resolvió que “procede en cualquier tiempo la rectificación de los errores aritméticos padecidos en la sentencia” (Fallos: 34:65). Porque, en verdad, lo inexistente —pues un error aritmético y la falta de cantidad en una obligación es lo mismo— no adquiere entidad por el transcurso del tiempo, y si contrariamente a esta evidencia se interpretara un precepto legal, éste repugnaría a “la administración de justicia” (art. 59 de la Constitución Nacional), que es una obligación que el preámbulo además impone expresando “afianzar la justicia”, vale decir, asegurar la correcta función jurisdiccional del Estado ( ARISTÓBULO DEL VALLE, Nociones de Derecho Constitucional, II, p. 29/31; Lucio V. LOPEZ, Curso de Derecho Constitucional, 60/62; ARAYA, Comentario a la Constitución, I, p. 19). Por tanto, dicha negativa de salvar el error aritmético de la sentencia autoriza a esta Corte a conceder, también a este respecto, el recurso extraordinario interpuesto.
Y considerando, sobre el fondo de las cuestiones por no ser necesaria más sustanciación (segunda parte del art. 16 de la ley 48):
1°) Que la jubilación del recurrente se rige por el art. 2° de la ordenanza municipal N° 14.702, que prescribe: “El haber de la jubilación ordinaria será equivalente al 82 % móvil de la remuneración mensual asignada al cargo, oficio o función de que fuera titular el afiliado a la fecha de la cesación en el servicio o al momento de serle otorgada la prestación. Entiéndese por remuneración la asignación fijada por el presupuesto o los convenios colectivos de trabajo, más los suplementos adicionales, cualquiere fuere su concepto, siempre que tengan carácter de habituales, regulares y permanentes. Para el caso de remuneraciones establecidas sobre la base de comisiones, el haber jubilatorio será determinado por el promedio de los doce meses más favorables, por los cuales hubiera aportado a la caja respectiva, y la actualización de las prestaciones se efectuará anualmente mediante la aplicación de los coeficientes en razón del índice del costo de la vida determinado por la Dirección Nacional de Estadísticas y Censos”.
2°) Que la “comisión” en el derecho público argentino es un instituto diferente del “empleo” (art. 64 de la Constitución Nacional), ya que, en efecto, se trata de una tarea que no integra sustantiva y continuamente una determinada función pública, y por la cual, cuando se la lleva a término, se percibe un estipendio especial que también se denomina “comisión”. La comisión es, pues, un suplemento de la retribución normal que se recibe como compensación por la prestación especial de un cierto servicio, de una opera que implica una mayor o más intensa actividad. En el Derecho Social, comisión es el estipendio que percibe un locator operarum por cada una de las operaciones que realiza, verbigracia, los viajantes de comercio, los cobradores, los productores de seguro, etc., etc. Evidentemente, distinta naturaleza tiene el honorario que, como integrante de la retribución, recibe el abogado de los entes públicos por la función estrictamente profesional, intermitente y única que cumple en su calidad de jurisperito. Por otra parte, el art. 11 del decreto-ley 18.037/68, cuando prescribe que los honorarios integran la remuneración que debe tomarse en cuenta a los fines de la jubilación, debe ser interpretado, a los efectos de los reajustes previsionales, con el principio emergente del art. 14 bis de la Constitución Nacional más arriba recordado, a saber, la “jubilación móvil” impone una “necesaria proporcionalidad entre el haber de pasividad y el de actividad”. En consecuencia, el reajuste de la jubilación del recurrente respecto a los honorarios debe realizarse anualmente teniendo en cuenta lo que, por el mismo concepto, percibió el abogado que se desempeña en el cargo que él ejerció. Por tanto, se revoca lo que sobre esta cuestión resolvió el tribunal a quo a fs. 104.
3°) Que por las razones aducidas “ut supra”, corresponde aclarar que los intereses por las deudas de reajuste de la jubilación que solicitó el recurrente corren desde el 14 de marzo de 1962, fecha del reclamo administrativo, y que estos intereses deben liquidarse sobre el monto que resulte del reajuste de la jubilación como se resuelve al final del considerando 2°. Las costas se imponen en el orden que han sido causadas. ― ROBERTO H. MARFANY (según su voto). ― OSCAR DE LA ROZA IGARZÁBAL. ― FELIPE S. PEREZ. ― CAYETANO GIARDULLI. ― ARTURO E. SAMPAY.
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VOTO DEL SEÑOR CON JUEZ DOCTOR DON ROBERTO H. MARFANY
Considerando:
Que el recurrente, jubilado municipal N° 19.444 en la carpeta N° 31.169-B-1950, apeló ante la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo contra el decreto 2118/71 del Intendente de la Ciudad de Buenos Aires que confirmó lo resuelto por el Instituto Municipal de Previsión Social.
Que dicha apelación estaba dirigida a obtener el reajuste de su haber jubilatorio con el incremento del 82 % de los honorarios que, como adicional de sueldo, se percibía en el cargo de Asesor en lo Administrativo de la Dirección de Asuntos Legales (Director de 1°) en que se jubiló, haciendo mérito a lo dispuesto en el art. 2°, párrafo IV de la Ordenanza N° 14.702 y art. 6° del decreto reglamentario N° 6705/59, acrecentamiento que el referido Instituto había liquidado por coeficiente del costo de la vida por analogía a la retribución por comisiones, aplicando el art. 2°, párrafo V de la Ordenanza N° 14.702 y art. 7° del decreto 6705/59.
Que el recurrente también apeló del período retroactivo del reajuste que el precitado Instituto había acordado desde el 8 de octubre de 1967, aplicando un año de prescripción por deudas de reajuste, y no desde el 14 de marzo de 1962 fecha de su reclamación en el trámite administrativo, haciendo mérito el recurrente de que debía aplicarse la prescripción quinquenal.
Que también solicitó en la apelación el aumento del haber jubilatorio con el adicional por uso de automotor, y la liquidación de intereses por el pago en cuotas de la amortización del monto del reajuste retroactivo, que habían sido denegados por el mencionado Instituto.
Que como lo tiene resuelto esta Corte (doctrina de Fallos: 281:230) el recurso federal es procedente, por haber el recurrente alegado oportunamente la incompatibilidad del art. 7° del decreto reglamentario N° 6705/59 con el art. 2°, párrafo V de la Ordenanza N° 14.702 (fs. 68 y 86) y así se declara.
Que la sentencia rechazó la inclusión en el haber jubilatorio de suplemento por uso de automotor y el recurrente no expresó agravios contra esta decisión, por lo que no corresponde emitir opinión.
Que la sentencia adhirió al criterio del Instituto de que el incremento por honorarios en el haber jubilatorio debía liquidarse por analogía con las retribuciones por comisión, sin haber hecho un estudio razonado del derecho conforme a las situaciones planteadas en la causa y sin decidir la incompatibilidad planteada respecto a las disposiciones legales en conflicto.
Que la sentencia ha omitido pronunciarse respecto a la fecha que corresponde al reajuste del haber jubilatorio y que fue apelada por el recurrente.
Que aunque la sentencia ha reconocido derecho al recurrente a percibir intereses por el pago en cuotas de amortización retroactiva del reajuste, los acuerda sobre el monto de la impugnada liquidación de fs. 40/41, criterio de aplicación resultante de la falta de análisis respecto al cómputo por honorarios y fecha originaria del reajuste.
Que en tales condiciones, el fallo recurrido no tiene el sustento de una hermenéutica jurídica depurada y compromete las bases de su decisión.
Por ello, y en lo pertinente las razones expresadas por el voto de la mayoría en favor de la procedencia de los reclamos traídos en el curso extraordinario, se deja sin efecto la sentencia apelada. ROBERTO H. MARFANY.

viernes, 27 de septiembre de 2013

MILAGRO DE LA FUERZA OBRERA Y DE LA FE

Hace pocos dias tuve la oportunidad junto a mi esposa de conocer la Catedral de Sal ubicada en la localidad de ZIPAQUIRA a 48 km de Bogota en Colombia. 

Se trata de una obra que fusiona la fuerza de los trabajadores con la fe, ya que ante el cierre de la mina trabajaron 20 años con el apoyo del gobierno local para erigir esta maravilla a 200 mts. de profundidad.

Resulta ser una empresa RECUPERADA ya que hoy el lugar es visitado por millones de turistas y peregrinos, convirtiendolo en la principal fuente de ingreso de su población y de los propios mineros que cordialmente atienden y exhiben sus artesanías

Luis Raffaghelli, setiembre 2013 

  Catedral de Sal

 
La Catedral de Sal es un recinto construido en el interior de las minas de sal de Zipaquirá, Área Metropolitana de Bogotá, en el departamento de Cundinamarca, Colombia. En realidad se trata de un sitio turístico, es más como un museo que como un verdadero templo catedralicio pues no es la sede de ningún prelado.
El diseño arquitectónico y artístico de la nueva Catedral de Sal, es propio del Arquitecto Bogotano Roswell Garavito Pearl, el cual salió aprobado tras la elección del proyecto que contenía un total de 44 propuestas en un concurso convocado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos en 1990; mientras que la dirección técnica de ingeniería fue ejecutada por el Ingeniero Bogotano Jorge Enrique Castelblanco Reyes.
En su interior se encuentra una rica colección artística, especialmente de esculturas de sal y mármol en un ambiente lleno de un profundo sentido religioso que atrae a turistas.2
La catedral de Sal de Zipaquirá es considerada como uno de los logros arquitectónicos y artísticos más notables de la arquitectura colombiana,3 otorgándosele incluso el título de joya arquitectónica de la modernidad.4 La importancia de la Catedral, radica en su valor como patrimonio cultural, religioso y ambiental.5
En 2007 mediante un concurso para elegir las 7 Maravillas de Colombia; la Catedral de Sal obtuvo la mayor votación; convirtiéndola en la Maravilla No.1 de Colombia, aunque también fue propuesta entre las Nuevas siete maravillas del mundo moderno.
La iglesia subterránea hace parte del complejo cultural "Parque de la Sal",6 espacio cultural temático dedicado a la minería, la geología y los recursos naturales.
 
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Catedral de Sal de Zipaquira.jpg











.La Creacióndel Hombre, de Carlos Enrique Rodríguez.1
Obra tallada en mármol ubicada al fondo de la nave central
 

viernes, 6 de septiembre de 2013

BARBAGELATA un maestro del Derecho Social y de la Vida




 

Me adhiero jubilosamente a la celebracion por el cumpleaños de don Héctor Hugo Barbagelata MAESTRO del Derecho Social Latinoamericano y de la vida
Luis Raffaghelli
 


La celebración de la inteligencia

Hugo Barreto Ghione

Fuente. Diario La Republica, Montevideo, 06.09.2013

En estos días de setiembre, el profesor emérito Héctor Hugo Barbagelata cumple noventa años, y el acontecimiento lo encuentra con el talento y la sagacidad intactas, o mejor, más afinadas y decantadas por la posibilidad casi omnipresente de los años y una memoria y agudeza prodigiosas.

Su capacidad evocativa y gusto por el detalle permiten a un privilegiado interlocutor escuchar y asistir a través de su relato a episodios históricos variopintos, como el encuentro de las poetisas Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou y Gabriela Mistral, celebrado en 1938 por iniciativa del Ministerio de Instrucción Pública, o sus conversaciones mantenidas con Quijano en el exilio mexicano; los avatares de sus colaboraciones con Acción y Marcha y las puestas en escena del teatro universitario, del que fue uno de sus principales animadores. Pionero en el asesoramiento de sindicatos en el Uruguay, trabó temprana amistad con Pepe D’ Elia, extendida a los años oscuros con intercambios fugaces y hasta pintorescos pese al riesgo siempre latente; pero es pionero también en la Subsecretaría del recién creado Ministerio de Trabajo en 1967 y si de cargos públicos hablamos, hay que recordar su dirección del Sodre en el gobierno democrático de 1985. Más cercanamente, es el impulsor de una institución que lleva el nombre de su esposa, donde ha encontrado un espacio para una labor de edición de unas publicaciones denominadas “Cuadernillos” de la Fundación Electra. Conversar con Barbagelata es hacer presente al Uruguay igualitarista y republicano, orgulloso de la enseñanza pública y el tenaz defensor de la libertad y la democracia en tiempos difíciles.

Pero Barbagelata es, sobre todo, profesor de Derecho del Trabajo, disciplina a la que ha dedicado lo mejor de sus virtudes y en la que se ha destacado como un doctrinario de fuste. La sutileza de su elaboración doctrinaria se sostiene en sólidos conocimientos basados en la amplitud de una cultura que amplía las fronteras de lo jurídico para trabajar en los márgenes de la sociología, la economía y las ideas políticas, para hacer de esa argamasa el presupuesto del estudio del derecho del trabajo. En ese campo, es autor de una obra de culto, generadora de una corriente que explica el particularismo del derecho del trabajo mediante la diferente posición de las personas en el escenario de las relaciones laborales, ya sea como patrones o como trabajadores dependientes. Ese dato social, que marca una situación de poder de un sujeto respecto de otro, hace insuficiente y hasta ilusoria la consigna de la igualdad formal del estilo “todos somos iguales ante la ley”, por lo cual el derecho del trabajo debe introducir mecanismos compensatorios de esa desigualdad entre trabajadores y patronos a través de una protección especial al sujeto que trabaja en relación de dependencia.

A esta igualdad material que el derecho del trabajo persigue, Barbagelata agrega, como elemento distintivo del vínculo laboral, su naturaleza eminentemente conflictiva en lo individual y en lo colectivo. Pero el conflicto no es para el autor un síndrome patológico que deba ser suprimido, sino por el contrario una energía que desata procesos y dinámicas propias de una sociedad democrática y pluralista.

Si hubiera que encontrar una síntesis de su personalidad, diríase que radica en el rigor en el trabajo, la inteligencia puesta a su servicio y la fidelidad a unos principios inalterados. Sándor Márai, en su novela “El último encuentro”, afirma que a las preguntas que el mundo le ha hecho a uno más de una vez, como ¿Quién eres? ¿Qué has querido de verdad? ¿A qué has sido fiel o infiel? o ¿Con qué y con quién te has comportado con valentía o cobardía?, a esas preguntas, dice, “uno responde como puede, diciendo la verdad o mintiendo; eso no importa. Lo que sí importa es que uno al final responde con su vida entera”. Es el caso de Barbagelata.

La celebración de la hombría de bien.

Rodolfo Capón Filas
 
Acabo de hablar con don Héctor-Hugo para felicitarlo y desearle esa eterna juventud que es una de sus características especiales. De él recuerdo que en Santa Rosa eligió hablar del daño moral en derecho del trabajo, citando como fuente una serie de trabajos de mi autoría, delante de todos aquellos que causaron mi ostracismo interno. Recuerdo, además, que al día siguiente me entregó una lista con sus contactos europeos diciéndome “ud se lo merece”.

Cuando ya en democracia publiqué en mi columna semanal de “Primera Plana” La genética del miedo, con la consecuencia de que en la recuperación de nuestra Universidad no podían ser profesores quienes habían jurado por el Proceso (nuestra Segunda Década Infame) me pidió la revista porque quería utilizar el mismo argumento en Uruguay.

Cuando desde mis primeros votos antes de la reforma constitucional, utilizara los Derechos Humanos (en minoría, obvio),  para fundar las decisiones, me llamó por teléfono para alentarme en ese camino.

Cuando (¡hay tántos cuándos!) me diera más argumentos para resolver algunos casos complicados, siempre lo hizo con delicadeza y respeto hacia el juez. Y así.. De personas como don Héctor-Hugo uno aprende que el compromiso con los valores permite encontrar la verdad, que se logra, no tanto por la inteligencia como a través del corazón. Por eso, si se le pregunta “¿Quién eres, qué hiciste?”, contestará con simpleza y su humor característico: “ Amé mucho y traté de servir a todos”.

El 12 de este mes de septiembre brindemos por este Hombre de Bien.

06.09.2013

Rodolfo Capón Filas                                                                           

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Es URGENTE ENCARAR EFECTIVAMENTE LA ERRADICACION DEL TRABAJO CLANDESTINO


ECONOMIA › EL MINISTERIO DE TRABAJO CONVOCO A EMPRESARIOS Y SINDICALISTAS PARA EL MIERCOLES PROXIMO

Llega a la mesa de diálogo el trabajo en negro  

(P12. 4.9.2013)

El ministro Tomada expondrá ante los convocados las iniciativas diseñadas por su cartera para atacar los elevados niveles de informalidad y precariedad laboral. La discusión estará abierta a propuestas de los diferentes actores.

 Por Tomás Lukin
El Ministerio de Trabajo convocó a sindicatos y cámaras empresarias para la primera reunión de la Comisión de Trabajo no Registrado. Dentro de una semana los actores que participan de las mesas de diálogo organizadas por el Gobierno conocerán el conjunto de inciativas diseñadas por la cartera laboral para atacar los elevados y persistentes niveles de informalidad y precariedad laboral. Como anticipó Página/12, el paquete de iniciativas que se va a someter a consulta tendrá tres ejes: fortalecimiento de la fiscalización, creación de un registro de empleadores infractores y la implementación de incentivos a microempresarios para que formalicen a sus asalariados. Además, se avanzará con medidas específicas para sectores críticos como el trabajo doméstico y el empleo rural. La discusión estará abierta a propuestas de los diferentes actores.
Entre 2003 y 2013 la informalidad se redujo de 49,1 a 32 por ciento de todos los asalariados del país. La caída de 17 puntos porcentuales representa un quiebre en la trayectoria ascendente inaugurada con la instalación del modelo de acumulación neoliberal a mediados de los ’70. Pero, si bien los niveles actuales son más bajos que los exhibidos por el resto de las economías de la región, todavía se ubican por encima de los registros observados en Argentina entre 1977 y 1994.
En medio de la crisis internacional y crecientes tensiones económicas internas, la dinámica del mercado de trabajo se estancó. A diferencia de otros escenarios de crisis reciente, no se observó una destrucción de puestos de trabajo ni una creciente precarización. La evolución de la informalidad refleja ese escenario: la caída se concentra fundamentalmente en el período 2003-2008, cuando cayó 12,8 puntos (de 49,1 a 36,3 por ciento). Entre 2008 y el primer trimestre de 2013, el retroceso fue de apenas 4,3 puntos (36,3 a 32 por ciento). Esa situación, reconocen en el equipo económico, evidencia la necesidad de avanzar en la reducción del empleo no registrado.
Los equipos del ministerio encabezado por Carlos Tomada comenzaron a trabajar en un “plan integral para atacar el núcleo duro del empleo no registrado” hace más de un año. La iniciativa está lista hace varios meses. La intención era presentarla y debatirla en la Comisión de Empleo del Consejo del Salario Mínimo, pero la emergencia de las mesas de diálogo convocadas por el Gobierno después de las elecciones primarias llevó a mudar el ámbito institucional de esa discusión.
El encuentro, precisaron a este diario fuentes sindicales, será el próximo miércoles al mediodía en la cartera laboral. Tomada presentará el plan ante las mismas cámaras empresarias y centrales sindicales que participaron de los dos encuentros previos en Río Gallegos y Casa Rosada. Esta vez CFK no encabezará la reunión.
La iniciativa no tendrá metas prestablecidas. Pero desde el equipo económico consideran que es factible avanzar en el mediano plazo en la reducción de 5 puntos porcentuales de la informalidad. A diferencia de los cambios en el Impuesto a las Ganancias que tienen un impacto directo sobre los asalariados, el plan para reducir el empleo no registrado no tiene su éxito garantizado. Para que las medidas golpeen al empleo no registrado en sus diferentes dimensiones es condición necesaria la preservación del crecimiento económico, la reactivación de la dinámica de creación de puestos de trabajo y mayores transformaciones de la estructura productiva, reconocen desde Trabajo. A continuación, Página/12 adelanta los principales lineamientos del denominado Plan Integral de Combate al Trabajo No Registrado que será sometido a consulta de los distintos actores sociales:
- Lista negra: En empresas formales hay alrededor de 2,7 millones de trabajadores informales. La creación de un registro de empleadores busca diseñar un mecanismo de disuasión y sanción para los empresarios infractores. Los datos evidencian que hoy los empresarios no se ven amenazados por los mecanismos de control. No sólo reinciden en la no registración de los trabajadores, sino que no pagan las multas. Aunque mejoró la fiscalización, la cartera laboral sólo pudo cobrar el 19 por ciento de las multas realizadas entre 2006 y 2012. Para salir del listado, las empresas deberán regularizar su situación y cancelar las sanciones. La salida no será inmediata, sino que regirá un plazo de permanencia. Quienes figuren en el registro no podrán acceder a ninguna política pública. Brasil y Chile tienen iniciativas similares.
- Incentivos a los pequeños y microempresarios: Entre los monotributistas que son empleadores la no registración alcanza al 77 por ciento de sus asalariados y en el universo de autónomos llega al 38 por ciento. Representan un universo de empleadores/trabajadores que es muy difícil de identificar y fiscalizar. La AFIP está estudiando la creación de un régimen tarifado especial para esos microempleadores –hasta tres asalariados y bajo nivel de facturación, pero los límites todavía no están definidos– que reduzca el “costo laboral” y simplifique la registración durante un tiempo.
- Más fiscalización: El plan propone dotar al Estado de mayores competencias y nuevos instrumentos legales a través de un decreto para potenciar su capacidad de fiscalización en todo el país. La recuperación de las capacidades que habían sido delegadas a las provincias cuando el Estado abandonó esos controles permitió mejorar y aumentar la cantidad y calidad de las inspecciones. Desde Trabajo sostienen que con algunas modificaciones legales se podrá mejorar significativamente la fiscalización.
- Unidad Especial de Investigación del Fraude Laboral: El objetivo es complementar los controles en sectores complejos de fiscalizar con las herramientas tradicionales. En particular se apunta hacia las subcontrataciones fraudulentas.
- Sectores críticos: Además de fuertes campañas de difusión de los (nuevos) derechos para los trabajadores en los sectores rural y doméstico se profundizarán medidas como la simplificación registral y mejorarán los mecanismos de inspección.

Se avanzará con medidas específicas para sectores críticos como el trabajo doméstico y el empleo rural.