viernes, 7 de agosto de 2015

DERECHO DE HUELGA? la presion empresarial en la OIT


El derecho a la huelga y los debates en el ámbito de la Comisión de Normas de la OIT

Documento Crítico a la posición del grupo de trabajadores

Síntesis*

·       El derecho de huelga es objeto, desde hace muchos años, de un ataque sistemático por parte de los empleadores a nivel global, tanto en las legislaciones nacionales como en la interpretación de los organismos de control de las normas internacionales de trabajo (NIT).

·       En el ámbito de la OIT este ataque se plasmó en el bloqueo de los debates en la Comisión de Normas de la Conferencia a partir del año 2012, impidiendo el acuerdo entre el Grupo de Empleadores y Trabajadores sobre los casos individuales de países.

·       En febrero de 2015 los representantes de los Grupos de Trabajadores y Empleadores del Consejo de Administración de la OIT (CA) arribaron a un acuerdo sobre algunos aspectos procesales de los mecanismos de control de la OIT. Este acuerdo no incluyó ninguna conclusión definitiva para dar fin a la controversia sobre el derecho de huelga planteada por los empleadores y que diera origen a la crisis en los sistemas de control de las memorias ordinarias, comprendiendo tanto a la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones (CEACR) como a la Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia (CAN)

·       Como consecuencia de ese acuerdo, en la 104ª Conferencia de este año la CAN retomó su función y pudo adoptar conclusiones finales. Ello fue posible debido a la falta absoluta de menciones al derecho a la huelga, tanto en el tratamiento del informe general de la Comisión de Expertos como en los casos individuales de países. En otras palabras, debido a la existencia de una cláusula implícita en dicho acuerdo para el no tratamiento del derecho de huelga

·       La presencia del Derecho de Huelga, cuyo reconocimiento en el derecho internacional del trabajo surge de la interpretación del artículo 3.1 del Convenio 87 (derecho a “formular su programa de acción”), fue insignificante en los discursos pronunciados por el portavoz del Grupo de Trabajadores, no obstante las reiteradas intervenciones de los delegados sindicales reclamando la defensa de su vigencia

·       Esta inexistencia de referencias al derecho de huelga contrasta con los debates sobre el derecho de huelga que se producían en la Comisión de Normas durante las décadas previas a los años ’80.

·       En esta última Conferencia los distintos voceros que representaron al grupo de empleadores mantuvieron una postura beligerante y unánime en torno a rechazar toda posibilidad de considerar el derecho de huelga como derecho internacional de trabajo y como parte de la libertad sindical. Por ende reiteraron en numerosasocasiones que no era posible habilitar su tratamiento en el ámbito de la Comisión de Normas (al menos mientras no exista una norma específica que lo regule en el ámbito de la OIT).
·       La adopción de conclusiones por parte de la Comisión de Normas sin incluir ninguna referencia al derecho de huelga implica la aceptación paulatina a la presión de los empleadores, quienes llevan adelante una estrategia sistemática desde 1992, y de “hechos consumados” y posturas intransigentes desde el 2012
·       El avance de los empleadores sobre el derecho de huelga en el ámbito de las NIT tiene su correlato en el plano nacional, ya que opera como una señal muy fuerte para que los gobiernos nacionales impongan crecientes restricciones al ejercicio de este derecho ante la imposibilidad de enfrentar una censura por parte de los mecanismos de control de la OIT
·       La estrategia de los empleadores no se reduce a avanzar sobre el derecho internacional de huelga, sino que simultáneamente intenta debilitar aún más la influencia y gravitación de las interpretaciones de las NIT que se efectúan por intermedio de los sistemas de control de la OIT.
·       La falta de una reacción firme y perseverante por parte del Grupo de Trabajadores frente a esta ofensiva de los empleadores, no solo conduce a un debilitamiento del derecho de huelga en el ámbito internacional, sino que también podrá provocar en el mediano y largo plazo una aceleración del vaciamiento de los contenidos e influencia de los mecanismos de control de la OIT, y por consecuencia posibilitará la paulatina desvinculación de los convenios de la OIT de las normas nacionales que regulan las relaciones de trabajo.
·       De continuar con este proceso, los trabajadores habremos consentido, sin dar pelea, el avance de los empleadores sobre uno de los derechos que posee un mayor poder simbólico: el derecho de huelga. Limitarnos a meras respuestas defensivas. Está en nosotros modificar los ejes del debate, y retomar una estrategia ofensiva que necesariamente deberá tener en la defensa del derecho de huelga uno de sus principales pilares.

*      * FUENTE:OBSERVATORIO DEL DERECHO SOCIAL - CTA

miércoles, 5 de agosto de 2015

Las listas negras de autores en la dictadura

listas negras


 Por Roberto “Tito” Cossa
Hace unos días el ministro de Defensa, Agustín Rossi, entregó a la sociedad de los autores, Argentores, copia de las actas secretas y las listas negras halladas en los sótanos del edificio Cóndor.
Son listas confeccionadas en los años 1979, 1980 y 1982 donde figuran unos 300 nombres de actores, músicos, escritores y periodistas a quienes se les adjudicaban “antecedentes marxistas”, motivo por el cual no podían permanecer en la actividad pública ni recibir apoyos del Estado. Entre ellos, 27 éramos socios de Argentores: Osvaldo Bayer, Abelardo Castillo, Roberto Cossa, Agustín Cuzzani, Osvaldo Dragún, Samuel Eichelbaum, Leonardo Favio, Griselda Gambaro, Juan Carlos Gené, Octavio Getino, Carlos Gorostiza, Ricardo Halac, Rodolfo Khun, David José Kohon, Víctor Laplace, Andrés Lizarraga, Julio Mauricio, Hugo Midón, Ricardo Monti, Pedro Orgambide, Sixto Pondal Ríos, Dalmiro Sáenz, Marcelo Simón, Fernando Solanas, Francisco Urondo, David Viñas y María Elena Walsh.
El documento contiene graves desprolijidades que indican el poco rigor de los censores. Sixto Pondal Ríos, uno de los más importantes guionistas de las décadas del ’40 y ’50 murió en 1968, once años antes de la confección de la primera lista. En la segunda lista, 1980, vuelve a figurar, pero al menos aparece una pista que podría explicar su inclusión. A diferencia de la primera, en la de 1980 junto al nombre figura la fecha en que cada autor fue “tratado” (sic), es decir incorporado: Pondal Ríos, el 24 de agosto de 1967, en los tiempos de Onganía. Lo mismo ocurre con Samuel Eichelbaum, el autor de la notable Un guapo del 900, muerto en mayo de 1967 e investigado el 6 de abril de 1967. Pero aquí la confusión es doble. Samuel figura en la lista de 1980, pero no en la del ’79, donde se incluye a su hijo, el periodista Edmundo, ambos con el mismo número de documento. Otro grave error fue la inclusión de Francisco Urondo. El recordado Paco murió asesinado en Mendoza en junio de 1976.
Hay otros datos que revelan la ignorancia de los censores. En la lista de 1979, Carlos Gorostiza aparece con la profesión de “escenógrafo”. No hace falta decir que Gorostiza, desde la década del ’50, es considerado uno de los mayores dramaturgos. En la del ’80 sigue catalogado como “escenógrafo” pero, al menos, se le agregan la de “escritor y docente”.
Estos errores los consigné en una rápida lectura de las listas y pude detectarlos dentro de mi especialidad, la de los autores. Supongo que no deben ser los únicos.
Probablemente la primera reacción que tenga el lector ante tamaños errores sea el de una sonrisa. Me pasó a mí, pero después sentí una sensación de escalofrío retroactivo. El terror es siempre terror, pero es más terror aún cuando lo ejerce un ignorante.
En la presentación del documento, el ministro Rossi dice que las listas negras eran “un secreto a voces”. Esto es cierto, por lo menos para quienes estábamos implicados. Las padecíamos, sin necesidad de ver hoy nuestros nombres en documentos amarillentos, de los tiempos de la máquina de escribir. Y fue, justamente, por estar prohibidos en los teatros oficiales y en los espacios docentes y académicos, que los dramaturgos pusimos en marcha Teatro Abierto. Alguien dijo “tenemos que hacer algo” y Osvaldo Dragún propuso “salgamos todos juntos en un ciclo de teatro breve”. Fue un acto de resistencia –como autores y como ciudadanos– que recibió la represalia de la jauría: el atentado contra el Teatro del Picadero, donde se realizaba el ciclo. Esta vez no fueron ignorantes; interpretaron el sentido político de la movida. Pero quizás fueron torpes. Convirtieron en un hecho épico un gesto que nació como protesta pacífica.
Las listas negras halladas en el edificio Cóndor eran confeccionadas por un organismo al que bautizaron Equipo Contabilizador Interfuerzas (ECI) del que formaban parte representantes de la Secretaría de Información Pública (SIP), de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y de cada una de las tres armas. Dice el prólogo del documento: “El ECI definía los criterios para calificar a las personas, armaba los listados a partir de las sugerencias de sus miembros, analizaba sus permanentes actualizaciones, decidía quién entraba y salía del máximo nivel de prohibición”.
Las listas encontradas en los sótanos del edificio Cóndor no fueron las únicas. En 1996 el diario Clarín divulgó otra lista confeccionada bajo el rótulo de Operación Claridad, organismo creado en el área del ministerio de Educación bajo el mando del coronel Agustín C. Valladares en el que aparecían unos 180 hombres y mujeres de la cultura, muchos de los cuales figuran también en los documentos encontrados en el Cóndor.
Tengo en mi poder fotocopias de listas que los militares enviaban a las productoras de cine donde figuraban “artistas con antecedentes ideológicos de izquierda”, claro mensaje para que no fueran contratados. Lo curioso es que se trataba de hojas sin membrete alguno, sin identificación de su origen. Incluye a 35 autores, 137 actores y 39 compositores e intérpretes. Muchos de los nombres se repiten una vez más.
Se sabe, además, que en las provincias los jerarcas militares confeccionaban sus propias listas. Se daba el caso de artistas prohibidos en una ciudad y permitido en otra.
La importancia de las listas negras encontradas en el edificio de la Aeronáutica es que fueron entregas al gobierno por el propio jefe del arma. Y que el ministro de Defensa las pone a disposición de las entidades involucradas.
Para Argentores, la entrega de las listas negras fue un momento conmovedor y un acto de reparación y afirmación de la democracia.
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martes, 4 de agosto de 2015

Asesinato del Obispo Angelelli hace 39 años

4 de Agosto de 1976 - 2015 - 39° Aniversario del asesinato de Mons. Enrique Angel Angelelli‏"

Con un oído en el pueblo y otro en el evangelio" -Documental Angelelli (dirigido por Mario Bomheker) 


https://www.youtube.com/watch?v=Fpgzrdq3eOw

https://www.youtube.com/watch?v=upBoxpx2UFE

martes, 28 de julio de 2015

LA MARATON DEPORTE DE PUEBLO. Desde Delfo Cabrera a Mariano MASTROMARINO. Un bronce legitimo

Imagen para los resultados de noticias
Llegada de Mariano con susto. Video:  blob:https%3A//vine.co/e6b16fc4-42a0-4a7c-839f-1b05df7e77d0

Un atleta argentino, marplatense a quien vi muchas veces correr y ganar en la costa argentina. Un talento natural enriquecido con el esfuerzo. Felicitaciones a Mariano y creo que puede dar mas. Tambien para Leonardo Malgor maestro de atletas, del semillero del futuro. Merece apoyo importante del Estado que redistribuya sus aportes en una actividad masiva y popular en Argentina, porque Mariano es un ejemplo para muchos corredores.
Luis Raffaghelli, Bs.As. 28.7.2015



Fte.Cancha Llena 26.7.2015
TORONTO.- "Ha vinto l'intruso". "Ha ganado el intruso", tituló un diario italiano cuando Mariano Mastromarino triunfó en diciembre pasado en la Maratón de Buenos Aires, clasificatoria para los Juegos Panamericanos. "¡Salí de la carrera, salí! ¡No te metas que es una carrera!", le gritaban desde un auto un oficial de la organización de la prueba, convencido de que el atleta se había colado entre los punteros keniatas en el kilómetro 37. Lejos de ser un intruso, el marplatense ganó en buena ley y su insólita anécdota le dio un tinte épico a su victoria, además de una inusual repercusión en los medios internacionales.
Ahora, con el bronce en Toronto, Mastromarino se cuela en la misma historia del atletismonacional, un entrometido que se transformó en el primer argentino en subirse a un podio de una maratón panamericana luego de 64 años. El único registro databa de Buenos Aires 1951, los primeros Juegos, cuando se impuso el santafecino Delfo Cabrera -campeón olímpico vigente por entonces-, escoltado por el correntino Reinaldo Gorno. Le faltó poco a Mastromarino para inmiscuirse en Río 2016: apenas quedó a 45 segundos de la marca mínima. No le alcanzó con el tercer puesto y su tiempo de 2h17m45, a 41 segundos del ganador, el cubano Richer Pérez, y a 9 del peruano Raúl Pacheco.
El marplatense de 32 años vino a atesorar la marca para los Juegos y no la medalla, aunque se le dio al revés. Con el resultado cambiado, muerto de calor, igual transpiraba feliz sobre el asfalto de Toronto por su logro más importante como maratonista. El Colo irradiaba emoción; su rostro delataba las huellas de sus duros entrenamientos en el pueblo salteño de Cachi; 2300 metros sobre el nivel del mar, la preparación ideal. Nunca la tuvo fácil, ni en el atletismo ni en la vida. "Es lo más lindo que me tocó en este deporte", suspiraba este ultraliviano que en 2010 se quedó sin beca nacional y vendió pulóveres para salir del paso. Su horizonte asoma diferente: con aquella victoria en Buenos Aires llegaron los sponsors, el reconocimiento y la chance todavía concreta de llegar a los Juegos con la marca requerida de 2h17m para la prueba de los 42,195 km. "El sueño olímpico sigue intacto porque corro la Maratón de Valencia en noviembre o voy a Rotterdam en abril de 2016", le aseguró a la nacion.
Suele decir Mastromarino que corre en un cuerpo prestado, porque en realidad debería pesar mucho más que 54 kilos. Sus hermanos Fernando y Mariano lo superan con creces en la balanza, y la explicación está en su apellido italiano, sinónimo de buen comer. Esas tertulias familiares de los domingos son tentadoras, generosas en la variedad de pastas y postres. Pero el Colo hace un culto de la disciplina y sólo ve cómo los platos pasan de mano en mano en la mesa. Jamás se aparta de la planificación del uruguayo Leo Malgor, que corrió en los Juegos Panamericanos de 1995. Es el mismo entrenador que detectó en él un interés especial por el atletismo, cuando en plena cita brindó una charla motivacional en el barrio Santa Mónica de Mar del Plata. Entre el grupo de pibes, Malgor pudo distinguir a ese coloradito silencioso que escuchaba atentamente cada uno de sus conceptos. Luego, sería su alumno predilecto.

Se actualiza el debate: hombre vs maquina



Me parece interesante el articulo para abrir el debate. 

Particularmente pienso que la antinomia no es hombre vs.máquina (robots vs. humanos como titula el autor) sino la concepción humanista de la economía y de la sociedad vs. su contrario. Si las máquinas estan al servicio del hombre no puede terminar devorándolo. Siempre el sistema social político y económico debe cuidar a la persona humana. La concepción de la maquina que desplaza al hombre es la del HOMBRE LOBO DEL HOMBRE  y no la  del hombre hermano del hombre.

Robots vs. humanos: la pelea que viene en el mundo laboral*

Las nuevas tecnologías impulsan cambios en el mercado del trabajo, ya que las máquinas reemplazan a las personas; aumenta la resistencia al cambio y la conflictividad
Por   | Para LA NACION
* Fuente: La Nación Secc. Economía 19.07.2015 
La comedia es igual a tragedia más tiempo", decía el personaje interpretado por Alan Alda en Crímenes y pecados, la película de Woody Allen. Días atrás, la hipótesis se cumplió a rajatabla con la muerte de un operario en una planta de la automotriz Volkswagen, en Alemania, por el accionar defectuoso de un robot. Una noticia trágica, que provocó centenares de chistes en Twitter horas después, cuando se viralizó que una de las periodistas que la difundió era Sarah 0'Connor, del Financial Times, con nombre casi igual al de la protagonista de la famosa película Terminator -estrenada en 1984 y protagonizada por Arnold Schwarzenegger), Sarah Connor.
La película narra un futuro terrorífico, en el que las máquinas se adueñaron del planeta y buscan extinguir a la raza humana. "[Sarah O'Connor] estuvo toda su vida esperando a escribir esta nota", se burló un tuitero, entre miles que le sacaron el cuero a la periodista.
Noticias de este tipo comenzaron a aparecer en 2015 con mayor frecuencia. En marzo, una ciudadana coreana se despertó de la siesta cuando un robot-aspiradora le estaba comiendo el pelo. Y a fines de abril, un robot fue "preso" en Suiza luego de comprar pastillas de éxtasis por Internet.
¿Novedades de países del Primer Mundo, alejadas de la realidad argentina? No tanto. El 20 de junio pasado, los operarios de la Línea C de subte hicieron un paro sorpresa en protesta contra la implementación de máquinas expendedoras de boletos. Intentan evitar que los reemplacen autómatas.
Y dos semanas atrás, hubo un grave accidente en la planta de una empresa siderúrgica de las grandes: un operario perdió una pierna en una línea de producción que fue automatizada recientemente.
No podía ser de otra manera: la discusión por las derivaciones del avance de la tecnología y de la inteligencia artificial en el mundo del trabajo está que arde entre los economistas.
En un debate que mantuvieron en la Universidad de Buenos Aires (UBA), los economistas Daniel Heymann (director del Instituto Interdisciplinario de Economía Política) y Lucas Llach (profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y candidato a vicepresidente de la UCR) mostraron posturas contrapuestas. Heymann, preocupado por un futuro de alto desempleo. Llach, con una visión más optimista, resaltó que la incorporación de máquinas sube la productividad, pero no afecta tanto al empleo como postulan algunos.
El tercer participante del debate de la UBA, el físico ruso Andrei Vazhnov, destacó: "La evidencia histórica está unánimemente del lado de la idea de que nadie termina extrañando los puestos que reemplazan las máquinas y que surgen nuevas ocupaciones".
"Si una máquina puede hacer por cinco pesos el trabajo que una persona hace por 10pesos, el trabajador tiene dos opciones: trabajar por cinco pesos [una reducción de 50% de su salario] o buscar otro trabajo. Por eso, la máquina que sustituye trabajo aumenta la productividad [y el ingreso del empresario], pero reduce el salario [y el ingreso del trabajador], profundizando la inequidad", explica Eduardo Levy Yeyati, quien abordó este tema en su reciente libro PorVenir, de Editorial Sudamericana.
"El desplazamiento de trabajadores de calificación media en países desarrollados ocurre desde hace 30 años -prosigue el director de la consultora Elypsis y presidente del Cippec-, no sólo por la mudanza de puestos industriales a emergentes, sino también por la sustitución por la máquina. De hecho, el empleo industrial en China cayó aproximadamente un 25%, no muy lejos de la marca en economías desarrolladas. Así, la globalización de empleos sería apenas una parada intermedia hacia la automatización."
Para Guillermo Cruces, especialista en temas sociales y laborales del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (Cedlas) de La Plata, en los países desarrollados se observa cada vez más un reemplazo de tareas rutinarias por computadoras (rutinarias cognitivas) o trabajadores y máquinas en otros países (rutinarias manuales). "Esto empezó con las fábricas y el Made in -agrega Cruces-, pero avanza cada vez más en tareas cognitivas, como lo puede atestiguar cualquiera que haya marcado un 0800 para un servicio local y haya obtenido una respuesta en otro lugar del planeta", dice.
En la recuperación de la última crisis sólo crecieron en los Estados Unidos los trabajos no rutinarios, aquellos que no pueden ser reemplazados simplemente. Pero no se recuperaron las capas intermedias, que son las que más sufren la automatización, en una tendencia que David Autor, economista del Massachusetts Institute of Technology (MIT), describe como "polarización del empleo".
Ya hay consultores en los Estados Unidos y en Europa que publican listas de los "Diez empleos en peligro de extinción" (como si fuera un especial de National Geographic en especies en riesgo).
Y en cualquier polémica de este campo surge la cita obligada al trabajo de los profesores de Oxford Carl Frey y Michael Osborne, quienes relevaron la tasa de sustitución de máquinas por humanos en cada una de las 702 ocupaciones que releva la secretaría de empleo de los Estados Unidos y llegaron a la conclusión de que el 47% de los puestos podrían ser desafiados por robots o inteligencia artificial en los próximos veinte años.
Entre los más sustituibles están las posiciones más rutinarias (como decía un titular de The Economist recientemente: "Si usted está aburrido porque en su trabajo hace lo mismo todos los días, empiece a preocuparse"). Entre los puestos de trabajo más seguros, aparecen aquellos que requieren habilidades de creatividad y empatía, inherentemente humanas.

MAD MEN, RICARDO Y LOS ETRUSCOS

El debate sobre el futuro del empleo y la incidencia del reemplazo de humanos por robots es muy pantanoso, en buena medida porque el presente de este fenómeno está en discusión y no hay consenso entre los economistas en que el estancamiento del empleo en los Estados Unidos y en las principales economías del mundo se deba al factor tecnológico.
Hay un tono "sombrío" en el debate económico global actual, que tiene un emergente en los libros de moda (El capital en el siglo XXI, del francés Thomas Piketty; La gran división, de Joseph Stiglitz, o las compilaciones de Lawrence Summers sobre el "estancamiento secular").
Un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) concluyó que la desigualdad nunca fue tan alta en la mayor parte de sus 34 países miembros, un fenómeno que se explica en principal medida por la caída del poder de compra del 40% más pobre de la población. Cuánto de todo este marco se debe a la automatización es lo que está en discusión.
De cualquier forma, no se trata de una cuestión nueva. En la tercera temporada de la serie Mad Men, que transcurre en Nueva York en la primera mitad de los años sesenta, Peggy Olson (el personaje que interpreta Elizabeth Moss) sale a tomar algo a la noche y conoce a un estudiante avanzado de ingeniería, que le cuenta que se cambió desde abogacía. "Si nos van a reemplazar las máquinas de todas formas, por lo menos quiero ser de los que las hacen", se justifica.
La "angustia por las máquinas" recrudece tanto en períodos de disrupción tecnológica como en los de estancamiento del empleo. En 1821, un tiempo después de las protestas de los luditas que rompían las máquinas de la Revolución Industrial, el economista David Ricardo advertía sobre las consecuencias de la automatización sobre el empleo, al igual que John Maynard Keynes en 1930, cuando acuñó el término de "desempleo tecnológico".
En sus charlas en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Lucas Llach, Heymann y Vaszhnov coincidieron en llamar a no dejarse seducir por "distopías excesivas" sobre la desaparición del empleo en manos de las máquinas. Como el "auto volador", que, según el sitio PaleoFuture (que recopila visiones del futuro de décadas pasadas), viene siendo anunciado desde una década y media "para dentro de dos años", la disrupción laboral podría tardar más tiempo en llegar o lo haría de otra forma.
Cruces, del Cedlas, da un ejemplo al respecto: "Estas sustituciones también tienen sus límites. Es un clásico, ya que se anuncia cada tanto una «nueva revolución en la construcción», que generalmente implica algún tipo de prefabricados: casas que se arman en containers, fábricas chinas de rascacielos, habitaciones adicionales empacadas y despachadas en cajas chatas por IKEA.. Sin embargo, y después de décadas de promesas de prefabricados, seguimos construyendo, más o menos, como los etruscos".
Sin embargo, son muchos los economistas que piensan que "esta vez es diferente". Según cuenta Levy Yeyati a LA NACION, esta vez es distinto porque la automatización reemplaza también tareas en el sector servicios, donde hasta ahora recalaban los trabajadores desplazados de la industria: "Y en la medida en que las máquinas ganen en flexibilidad y capacidad de aprendizaje, podrían sustituir empleos menos automatizables, hoy protegidos: el auto sin conductor reemplaza al chofer; el robot, al repositor e incluso al personal de limpieza".
Para los profesores del MIT Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee, autores de La segunda era de las máquinas, los avances en la tecnología digital son a nuestra capacidad mental lo que la máquina de vapor fue, hace doscientos años, a nuestra capacidad muscular.
Por eso, dicen, es el mejor momento para ser un trabajador especializado con la educación adecuada, con la capacidad para usar la tecnología para crear valor, y es el peor momento para ser un trabajador estándar con aptitudes medias fácilmente replicables por computadoras y robots. "Pero el progreso en la digitalización podría poner en jaque a todo el espectro laboral. Incluso al médico, gracias al perfeccionamiento del diagnóstico digital, o al profesor, cortesía de los MOOC [la sigla en inglés de los cursos online masivos y abiertos]", agrega Levy Yeyati..

jueves, 9 de julio de 2015

miércoles, 8 de julio de 2015

DERECHOS HUMANOS DEL PACIENTE


Derechos Humanos del Paciente

Jurisprudencia Nacional

D., M. A. s/ declaración de incapacidad

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACION - 07/07/2015

Hace lugar al pedido de las hermanas de un paciente que se encuentra desde hace más de veinte años en estado vegetativo por un accidente de tránsito y, en consecuencia, ordena a los profesionales médicos que se abstengan de proveerle el tratamiento que le prolonga artificialmente la vida, con el fin de garantizar la vigencia efectiva de los derechos del paciente en las condiciones establecidas por la ley 26.529. En referencia a dicha norma, afirma que no fue intención del legislador autorizar las prácticas eutanásicas, sino admitir en el marco de ciertas situaciones específicas la "abstención" terapéutica ante la solicitud del paciente. Agrega que la referida normativa prevé la situación de aquellos pacientes que se encuentran imposibilitados de expresar su consentimiento informado y, por ello, las hermanas se encuentran autorizadas a dar testimonio de la volu ntad del paciente. Sin embargo señala que no se trata de que las personas autorizadas decidan la cuestión relativa a la continuidad del tratamiento médico en función de sus propios valores, principios o preferencias sino que, como resulta del texto del artículo 21 de la ley 24.193 al que remite el artículo 6° de la ley 26.529, ellas solo pueden testimoniar, bajo declaración jurada, en qué consiste la voluntad de aquél a este respecto, es decir que no deciden ni "en lugar" del paciente ni "por" el paciente, sino comunicando su voluntad.