martes, 2 de febrero de 2021

La navegacion en la cuenca del Plata: cuestion estratégica - Importante documento del grupo BOLIVAR

CANAL MAGDALENA

 El Grupo Bolívar comparte y apoya el pedido de informe presentado por el Senador Jorge Taiana al Ministro de Transportes del Gobierno Nacional, Sr. Mario A. Meoni, acerca del efectivo ejercicio de la Soberanía Nacional en materia de transporte fluvial y comercio exterior, lo que naturalmente está vinculado a la Soberanía Marítima de todo el Mar Argentino.

En el acuerdo celebrado en 2015 en el marco de la Comisión Administradora del Río de la Plata, durante la segunda presidencia de Cristina Fernández, se decidió que todas las exportaciones que vinieran por el Paraná desembocaran en el canal Magdalena, bajo control nacional.

 El llamado a licitación del Canal Magdalena podría definirse como la medida estratégica marítima más trascendente de los últimos cien años en la Argentina (El Cronista Comercial, 23 de julio de 2014).

 El Canal Magdalena es el canal de vinculación natural entre el litoral marítimo y el fluvial argentino,  resulta primordial para el desarrollo económico  de la Patagonia y la Provincia bicontinental de Tierra del Fuego Antártida e Islas del Atlántico Sur y geo estratégico para el control y fiscalización del Atlántico Sur”.  

 Es el vínculo necesario para que los barcos que proceden de los puertos marítimos nacionales o de ultramar, puedan acceder a los puertos fluviales, sin pasar por aguas uruguayas, donde actualmente se someten a esperas en cola para ingresar y, en definitiva, quedan fuera de la jurisdicción Argentina, sin beneficio alguno para nuestro país, y con desventajas notables.

Zona de Fondeo

 Los buques que provienen del exterior del Río de la Plata, antes de su ingreso a la red troncal, deben fondear a la espera de que se autorice la navegación a su puerto de destino, dado que su inicio no se autoriza, hasta que el buque tenga otorgado el sitio de amarre

 Este requisito es necesario para evitar que el buque quede fondeado en zonas adyacentes a la vía de navegación, para así evitar inconvenientes en la gestión de tráfico por la presencia de buques en aguas restringidas. Esto implica que, en temporada de embarques, se encuentren fondeados hasta más de 100 buques a la espera de la autorización para iniciar su navegación a destino

Las demoras existentes a causa de la densidad de tráfico para ingresar a la red troncal oscilan, en promedio, según la época del año, entre los 3 y los 16 días; y algunos casos aislados, han alcanzado hasta los 30 días. Durante estas esperas, los buques demandan diferentes servicios, como combustible, agua potable, cambios de tripulación, asistencia sanitaria, autoridades, inspectores de cargamento, víveres, provisiones, aduana, alijos de carga, repuestos y reparaciones. 

 Por su cercanía con el puerto de Montevideo, los bienes y los servicios necesarios para esto se contratan directamente allí. En la actualidad, todos los costos derivados del fondeo de buques en las zonas y el área citadas generan ingresos a la economía del país vecino. Se calcula que la demanda por tales servicios, arroja un valor agregado que ronda entre los 100 y los 150 millones de dólares anuales. 

Si se habilitara el Canal Magdalena, todos esos servicios serían provistos por la Costa de la Provincia de Buenos Aires, o cualquier puerto marítimo argentino, con el consiguiente impulso económico para esas zonas y la creación de puestos de trabajo.

Un barco procedente de Mar del Plata o cualquier puerto marítimo Argentino, para ir al Puerto de Buenos Aires o cualquier puerto fluvial sobre el Paraná hoy debe pasar por Uruguay, para ingresar al Canal Punta Indio, con el consiguiente agregado de distancia/tiempo y riesgos imprevistos.

Canal Punta Indio

 Es un canal artificial de 120 Km de largo, dragado a través de la barra exterior del Río de la Plata. Este canal presenta una serie de inconvenientes para su navegación y mantenimiento. Por su ancho de solera, es un canal de una sola vía; el sobrepaso o el cruce de barcos que navegan dentro de él están limitados. Los casi 120 km del Canal (totalmente atravesados a las corrientes de marea e inclemencias meteorológicas, vientos del sur y del sudeste) dificultan su mantenimiento, dado que se comporta como una trampa de sedimentos, que obliga a que sea dragado frecuentemente. Finalmente, las demoras en las zonas de espera y las actuales dimensiones de los canales de acceso a puertos argentinos generan costos al transporte marítimo que terminan encareciendo los costos finales de los fletes. Hay que tener en cuenta que un buque tipo Panamax tiene un costo diario de operación que oscila entre los 20 000 y los 25 000 dólares.

El mantenimiento del canal está a cargo del gobierno argentino.




  CANAL MAGDALENA

  El proyecto del Canal Magdalena, tal como se ilustra en la figura (línea roja), es la prolongación en línea recta del tramo del Canal Punta Indio a partir de la inflexión llamada “El Codillo”, en el Km 143,9 hasta la zona de profundidades naturales en el Río de la Plata con una longitud de 61,5 kms. Tiene la mitad de superficie a dragar que el canal Punta Indio. (120 KM).

  El canal Magdalena estaría alineado con las corrientes principales del Río por lo que además de ser una ventaja desde el punto de vista náutico, su mantenimiento es un 57% más barato, por la menor sedimentación. En comparación, el canal Punta indio recibe casi el doble de sedimentos que el Magdalena, por la simple razón de que es transversal a las corrientes.

 El Canal Magdalena reduce en unos 240 Km la salida a nuestro litoral marítimo.  El citado proyecto consiste en la apertura de un nuevo canal complementario al Canal Punta Indio, denominado Canal Magdalena.

Este comprende la rectificación del canal intermedio a la altura del kilómetro 143,9, denominado El Codillo, en dirección SE, su balizamiento y su profundización en una primera etapa a 40 pies y una longitud de 54,7 km.
En su segunda etapa, se dragará a una profundidad de 47 pies y a lo largo de 6,7 km, por lo que quedará con una longitud total final de 61,4 km (véase la Figura 10) y un ancho de solera de 150 m.

Será de doble vía y apto para buques con un calado máximo de 42 pies, por lo que se presentará como una nueva alternativa de acceso a los puertos fluviales argentinos localizados en la Cuenca del Plata.

Para su realización a 47´ al cero de marea, el proyecto requiere una inversión inicial estimada en dos etapas: la primera de 21 meses y la segunda de 12 meses de duración. Durante la segunda etapa de inversión, el Canal ya se encontrará operativo en toda su extensión (54,7 km), solo limitado por las operaciones de dragado de profundización, y agregará el tramo o la extensión necesaria (aproximadamente 6,7 km) para alcanzar la profundidad de 14,33 m (47´).

El presupuesto para esta primera etapa es de 250 millones de dólares y, de acuerdo con la recaudación por peaje que se fije, conforme el tráfico de buques promedio, la inversión se recuperaría en un período aproximado de 10 años. Por ejemplo, los barcos que cargan cereales en los puertos sobre el Paraná, completan carga en los puertos de aguas profundas de Quequén y Bahía Blanca y la vuelta por Montevideo sólo les alarga el tiempo de tránsito y eventual espera en la entrada. 

Hoy día, la ampliación del Canal de Panamá permite el paso de buques de 330 metros de eslora y 50 de manga, esta dimensión hace necesario que la canalización prevea la doble circulación de buques más grandes, con un calado de hasta 47 pies. 

Esto nos permitirá a los argentinos tener un puerto ultramoderno adecuado a lo que vendrá los próximos cien años y a la vez, reducirá considerablemente el costo de flete de las exportaciones argentinas, dato no menor. Por otro lado, el puerto de La Plata debe llevarse a 47 pies de calado.

 La Cuenca del Plata necesita imperiosamente independizarse de los completamientos de alto costo o trasbordo de contenedores en terminales de Brasil; y esto se lograría construyendo en el Sistema del Plata un puerto de profundidad suficiente para que las naves, que se agrandan cada vez más, puedan entrar o salir aprovechando así sus bodegas.

 Por ejemplo, si un buque carga 50 mil toneladas en los puertos del Paraná con 34 pies de profundidad y completa en Bahía Blanca, este sistema logístico del canal Magdalena tiene ventajas con respecto al completamiento en Paranaguá (Curitiba) por varias razones: mientras en Paranaguá la demora promedio para entrar y cargar es de 13 días,  desde la Zona Común (Rada La Plata) hasta Bahía Blanca y retorno hacia el norte podría significar 5 días de viaje, suponiendo que el destino de los buques fuera Europa. Esto hace que la diferencia entre completar la carga en Paranaguá y en Bahía donde los 8 días a favor de los muelles Argentinos.

 El Canal Magdalena cuenta con todos los estudios técnicos aprobados así como también, la partida presupuestaria necesaria, en el actual presupuesto nacional. Estamos en condiciones de poder empezar las obras en tan sólo 90 días

 La importancia del tema se desprende fácilmente del hecho que anualmente navegan en la parte Argentina de la Hidrovía 4.600 barcos transportando el 75% de las exportaciones argentinas. A fines de abril 2021, vence la concesión varias veces renovada, de la canalización del Río Paraná. El contrato que vence es de hace 20 años, con otras necesidades. Se deben volver a realizar estudios ambientales, sobre esta licitación dado el tiempo transcurrido.

El accionar de Argentina debe prever que la Nación Argentina recupere el control del tráfico del Paraná, para así evitar definitivamente el contrabando ya que esta canalización facilita el control de la vía fluvial.

Lo primero que se necesita es concretar el dragado urgente del Canal Magdalena, alineando los lugares que tengan talleres y equipos que lo puedan afrontar: Obras Públicas, Fuerzas Armadas, los astilleros disponibles. 

Tenemos muchas Universidades Nacionales que pueden disponer de mucha gente preparada para este trabajo, como lo que es: UN DESAFÍO NACIONAL. .

 El cobro del peaje y el control de las cargas son tareas que deben estar reservadas para el Estado Nacional.

Si por año ingresan unos 5000 buques a los ríos de la Plata y Paraná, y cada uno paga unos 100.000 mil dólares entre peaje y gastos. El ingreso para el estado nacional sería de alrededor de 500 millones de dólares para hacerle frente a los gastos de dragado.

Se pueden fraccionar las compras y los eventuales llamados a licitación, a los efectos que empresas nacionales de capital interno, resulten adjudicatarias de las obras, o bien sean reparticiones nacionales que se dinamicen para resolver el problema de gobernanza que significa tener en manos extranjeras un tema de esta importancia.

DEBEMOS EVITAR TODA REMISIÓN DE RENTAS AL EXTERIOR.

 Hacer todos los trabajos posibles con los recursos nacionales disponibles, que los hay y en abundancia. Contratar afuera va contra las ideas nacionales tendientes a incorporar trabajadores y directivos argentinos para manejar los destinos de la Patria. Que el Estado recupere el Control total del Comercio Exterior es un paso fundamental para terminar con la pobreza. Según la ONU, la evasión en granos ronda los 18.000 Millones de dólares anuales y es solo “algo” de lo que se fuga.

ESTAMOS FRENTE A UNA OPORTUNIDAD HISTÓRICA de recuperar el control de los intereses argentinos. 

Proponemos sea esta una Cruzada Nacional. Fácil es advertir, en la fundamentación del pedido de informes del Senador Taiana, la probable relativización de este ejercicio de soberanía, debido a las ambigüedades y omisiones del decreto 949/2020. 

Creemos que todas las provincias de Argentina tienen interés legítimo, en una decisión de esta magnitud. 

Si un determinado transporte cuesta 1 (Uno) por agua, el mismo cuesta 10 (Diez) por tren y 100 (Cien) por camión. Todas las localidades tendrían, con el Canal Magdalena terminado, condiciones más ventajosas de transportes de la que tienen actualmente. Y justamente por eso, deben ser parte de dicha cruzada.

 El Grupo Bolívar propone, por otro lado, la Canalización del Río Bermejo en la Provincia de Chaco, que entre la mucha ocupación que daría, se encuentra además, la incorporación de una nueva frontera agropecuaria con 2.000.000 de hectáreas bajo riego. En su solución esta canalización retiene el 80% del sedimento que se deposita en el Río de la Plata, con lo que el costo del dragado sería, de tan solo el 20% de lo que se paga actualmente para su mantenimiento. 

Por todo lo expuesto, solicitamos se derogue el decreto 949/2020 y se convoque para que se organicen los intereses de Capital Interno Argentina para ejecutar la canalización del Canal Magdalena. 

<Grupo Bolívar. Fernando Vaca Narvaja, Miguel Belardi, César Crocitta, Bruno Capra, Alejandro Romero, Daniel Llermanos, José Cudina, Rodolfo Games, Andrés Repar, Alejandra Portatadino, Hugo Oroná, Raquel Pina, Juan Zion, Eduardo Adrián Bogado, Marta Toresín, Fernando del Giúdice, Alberto Galante.

ADOLFO PEREZ ESQUIVEL

Instituto de la Producción Popular. Enrique Martínez.

 Proyecto Sur. Luis Alberto Torres, Fabiola Arnelli, Ricardo Siele, Miguel Molina, Juan Massini, Jorge Selser 

 FIPCA  Julio Cesar Urien

 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Significado de Maradona por R. Forster

 EL PAÍS

Diego, Walter Benjamin, el norte y el sur 

Maradona entre filósofos

Un congreso de filosofía en Alemania y una palea de alto voltaje sobre Maradona, el insolente capaz de plantársele a los poderosos del futbol, de la economía y del espectáculo circense.
Imagen: AFP

Hace casi treinta años junto con Nicolás Casullo fuimos invitados a un congreso sobre Walter Benjamin en la ciudad de Osnäbruck, en Alemania. Hicimos un largo trayecto en tren desde Bruselas a la que habíamos llegado después de un insólito viaje con la ya extinta aerolínea nacional del Paraguay, previa escala de casi un día en Asunción por desperfectos del avión. Aquella noche asunceña la pasamos recorriendo sus calles y dejándonos llevar por la muy benjaminiana aventura de perderse en una ciudad para intentar conocerla. Tarde en la madrugada regresamos al hotel imaginando que nuestro vuelo saldría al mediodía. Apenas media hora después de acostarnos golpearon ruidosamente nuestra puerta para avisarnos que el avión rumbo a nuestro congreso europeo saldría en un par de horas. De ese modo precario, con poco dinero para gastar en compañías aéreas respetables y seguras, y dejando atrás un hotelucho de cuarta categoría, abandonamos la tierra guaraní que nos ofreció una noche de caminata y amistad en la que, como no podía ser de otra manera, el fútbol, Maradona -estábamos todavía muy próximos del Mundial del 90-, el fin de la historia, la muerte de las ideologías y la hiperinflación que se había llevado puesto al gobierno de Alfonsín y había inaugurado la era del menemismo neoliberal, fueron parte de aquel deambular

Al llegar con casi un día de retraso nuestros planes de recorrer Bruselas se echaron a perder y tuvimos que correr a la estación central para no mirar despavoridos como se iba el tren que debía depositarnos, sanos y salvos, en Osnäbruck. Aquel congreso transcurrió como casi todos los de su tipo: lo más interesante ocurría en los bares o en los entretiempos dedicados al almuerzo o simplemente cuando nos escapábamos para recorrer una ciudad provinciana y dormida mientras nos trenzábamos en algún debate entre filosófico y político. Fue precisamente en uno de esos almuerzos, que en esa ocasión compartimos con cuatro académicos italianos, cuando el nombre de Maradona rompió la serena conversación de filósofos que hablaban de Benjamin y sus múltiples derivas que nos podían llevar a la Alemania nazi o a la revolución rusa o a recorrer las estéticas del barroco o a la experiencia del exilio y el suicidio. Una conversación fluida, algo erudita pese a ciertos desajustes idiomáticos, amablemente intensa pero sin asomo de conflictos o disidencias hasta que, ya no recuerdo quien -sospecho que fuimos los argentinos los que rompimos la monotonía académica- deslizó la palabra futbol y, como no podía ser de otro modo, eso derivó en las campañas del Napoli y en la demasiado reciente eliminación de Italia en el mundial que ellos mismos habían organizado imaginando una final entre Italia y Alemania sin siquiera poder soñar la pesadilla de Goycochea atajando penales y un relator italiano inmortalizando el “siamo fuori” mientras Maradona y sus compañeros se abrazaban en un estadio napolitano en completo silencio sufriendo por la eliminación de la azzurra y, secretamente, disfrutando con el colosal triunfo del Diego que volvía a concretar una hazaña inimaginable. Tres de los italianos eran del norte, uno de Milán, otro de Turín y, si no recuerdo mal, el tercero de Florencia; el cuarto era de Nápoles. Nicolás y yo hicimos una cerrada defensa de Maradona y, para nuestra sorpresa e incredulidad, los tres italianos del norte dejaron su amabilidad y comenzaron a descalificar a Diego con palabras cargadas de resentimiento y racismo. En ellos ya no había erudición ni melancolía por una modernidad en crisis que había cobijado la filosofía de Benjamin. De la posmodernidad insulsa y relativista pasaron, sin estaciones intermedias, a las diatribas más oscuras y antipopulares. El cuarto italiano, el oriundo de Nápoles, se puso hecho una fiera y salió en nuestra defensa. Con pasión habló largamente de Maradona y del fervor sacramental que había despertado en el pueblo de su ciudad. Habló también de la reparación histórica que para los meridionales había significado destronar a la Juventus y a los otros equipos del norte que siempre se repartían los campeonatos y las riquezas mientras en el sur dejaban la miseria y el abandono. Con recursos que no parecía poseer siendo como era un sereno especialista en la filosofía alemana de entreguerras, se lanzó a vindicar a un Maradona convertido, por obra y gracia de la devoción, en el heraldo de los desclasados y de los derrotados, en el redentor de los negros de la historia y en el insolente capaz de plantársele a los poderosos del futbol, de la economía y del espectáculo circense. Los otros tres profesores de filosofía, muy elegantes y refinados, a los gritos intentaron acallar el elogio olímpico que el filósofo napolitano estaba ensayando de un Maradona convertido, de repente, en el centro de un litigio cultural y político. Todo el desprecio de los filósofos del norte se dirigió a defenestrar a Maradona, a su conducta extravagante, a sus veleidades de semidios entronizado por la camorra para terminar reivindicando la superioridad del norte frente al sur africanizado. Nicolás y yo, por supuesto, cerramos filas con el ya entrañable amigo napolitano y, de no haber mediado la intervención de otros filósofos neutrales, creo que uno fue Michael Löwy -gran especialista de origen brasileño en Benjamin y residente desde hacía décadas en París- y el otro el presidente del congreso, el profesor Glüber si mal no recuerdo, quienes literalmente lograron separarnos y serenar los ánimos, aquella comida de camaradería hubiera terminado muy mal.





viernes, 23 de octubre de 2020

Despedida a Mario Juliano un amigo, una buena persona, un juez distinto, un apasionado por la justicia

 

Era director de la Asociación de Pensamiento Penal

Murió el juez Mario Juliano

Falleció a la madrugada. En los últimos días, corría una maratón solidaria para juntar fondos para la construcción de una vivienda para una familia necochense, la localidad donde era juez. 
Imagen: Gentileza Diario Contexto

Mario Julianojuez penal de la ciudad de Necochea y director de la ONG Asociación Pensamiento Penal (APP), falleció esta madrugada, al sufrir un infarto en su casa. "Era un adelantado, y quizás la persona más generosa que conocí", señaló a Página/12 Sandra Saidman, integrante de APP y jueza de Faltas en la ciudad chaqueña de Barranqueras.LELEER MÁS

Colegas y allegados de Juliano coinicidieron en que la suya era una mirada diferente, que apostaba por una sociedad menos violenta y más justa. Su postura, afirman quienes trabajaban a su lado, "siempre hacía ruido". "Cada meta, cada iniciativa, siempre tenia por delante un objetivo colectivo y para las personas menos favorecidas, tanto para las personas privadas de su libertad como para los sectores vulnerables de la sociedad", relató Fernando Gauna, abogado y director ejecutivo de APP.

"Mario siempre fue una persona controvertida, porque tenía el ideal de construir un sistema penal menos violento", señaló Gauna. A principios de este año, cuando comenzó el aislamiento social obligatorio por la pandemia de coronavirus, Juliano autorizó el uso de celulares dentro de los penales bonaerenses. "El vacío que deja es imposible de ocupar, por todo lo que motorizaba, hacía y pensaba", advirtió Gauna y afirmó que, como organización, "nos queda recomponernos y profundizar el trabajo que venía haciendo". Para Gauna, Juliano "era un padre, una persona que todos sentíamos como familia".

En diálogo con Página/12 cuando se le consultó por el aumento de robos y delitos contra la propiedad durante los últimos cuatro años, Juliano afirmó: "el delito contra la propiedad está muy vinculado con los procesos de aceleración de la marginación, la exclusión, y la falta de oportunidades. Hay que pensar sin pecar de ingenuidad en políticas de inclusión y acceso a los derechos".

El juez que hacía la diferencia

Durante los últimos días, el juez a cargo del Tribunal en lo Criminal N°1 de Necochea, estaba en medio de una maratón solidaria de 280 kilómetros. "La vida nos sigue sonriendo: se dio vuelta el viento y parecería ser que hoy lo volveremos a tener de cola para regresar hasta el cruce de Fernández", escribió este miércoles en sus redes sociales. El evento, que tenía previsto recorrer seis localidades en 15 días, tenía como objetivo juntar fondos para la construcción de una vivienda para una familia necochense. "Estamos motivados y seguimos necesitando tu ayuda para levantar un techo digno", había posteado Juliano en su cuenta de Facebook. 

Según Saidman, lo diferente en Juliano era "la posibilidad que se daba de cuestionar desde una norma hasta la forma de vestirse, e incluso el lenguaje judicial". Como juez, señaló Saidman, Juliano "era una persona que veía cosas que otros no veían, posibilidades de derechos para los más postergados". 

Despedidas

En esta forma de describirlo coincidió Julián Axat, fundador de la Dirección General de Acceso a la Justicia (ATAJO) y ex Defensor del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de La Plata, quien le escribió: "tu desafío fue la vida, y la solidaridad con los demás". En sus redes sociales, Axat compartió el poema "El maratonista de la vida", que escribió para Juliano:

"Corriendo te fuiste

entregándolo todo

tu desafío fue la vida

y la solidaridad con los demás

En tu sueño de hospitalidad

está tu legado

tu corazón es de los que necesitan una casa

Amigo mío,

Juez de la coherencia,te vamos a extrañar.

No sólo allegados del juez y personalidades de la Justicia y del Derecho lo despidieron en redes y lamentaron su muerte, remarcando su solidaridad y compromiso con la sociedad, sino también organismos públicos, como la Procuración Penitenciaria de la Nación. "Fue una persona inconmensurablemente solidaria", escribió el organismo, que también señaló que los fallos de Juliano "siempre reflejaron el respeto por los derechos humanos de las personas privadas de la libertad".

EL PRINCIPITO Y LAS SENTENCIAS JUDICIALES

 EL PRINCIPITO 1 Y LAS SENTENCIAS JUDICIALES 2

Por Mario Alberto Juliano 3 

* En Homenaje a un humanista y juez cercano al justiciable al momento de su repentina partida ...qepd... Con afecto y respeto a su familia

.luis Raffaghelli


Se encontraba en la región de los asteroides 325, 326, 327, 328, 329 y 330. Empezó entonces por visitarlos para buscar en ellos una ocupación y para instruirse.

El primero estaba habitado por un rey. El rey estaba instalado, vestido de púrpura y armiño, sobre un trono muy simple y sin embargo majestuoso.

- Ah! He aquí un súbdito, - exclamó el rey cuando divisó al principito.

Y el principito se preguntó: "Cómo puede reconocerme si nunca me ha visto antes!"

No sabía que, para los reyes, el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos.

La forma en que el Poder Judicial se relaciona y expresa respecto del resto de la sociedad es relevante, ya que definirá, en buena medida, las posibilidades concretas de ser comprendidos y atendidos con seriedad por los interlocutores. Difícilmente existirán posibilidades de éxito en el mensaje emitido si el lenguaje que se emplea es incomprensible o la forma en que nos dirigimos es despectiva e imperativa, impropia de una democracia republicana. Este es un tema que ha sido detectado y en el que se viene trabajando de un buen tiempo a esta parte en la procura del empleo de un lenguaje claro y sencillo que facilite el acceso a la justicia.

Pero creo que aquí no termina el problema comunicacional del Poder Judicial con el resto de la sociedad y, particularmente, con el resto de los poderes del Estado.

La Constitución asigna a las juezas y jueces la potestad de dirimir los pleitos pendientes y lo que se decide debe ser acatado del mismo modo que si se tratara de una ley individual. Sin

1 Los párrafos que se extractan corresponden al capítulo 10

2 Le agradezco a Leticia Lorenzo que, discutiendo sobre estas cuestiones, me trajo a colación el maravilloso pasaje de “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry y a Fernando Gauna Alsina por la lectura y críticas al texto.

3 Director Ejecutivo de la Asociación Pensamiento Penal y juez penal

embargo, considero que debe hacerse un distingo de acuerdo al tipo de resolución de que se trate, donde los temperamentos a seguir pueden ser diferentes.

Juezas y jueces resolvemos disputas interpersonales o entre el Estado y las personas y lo que se resuelve, una vez firme, no admite discusiones: ordeno el desalojo de la finca, condeno a tantos años de prisión, dispongo la indemnización del trabajador despedido, y así sucesivamente. Sin embargo, existe otro importante bloque de decisiones judiciales que tienen una naturaleza distinta y que son las relacionadas con las disputas por la implementación de políticas públicas.

Con la crisis del Estado de bienestar fueron apareciendo legítimas insatisfacciones sociales (vivienda, salud, jubilaciones, cárceles) que vienen siendo judicializadas desde hace unos cuantos años a esta parte, donde el Poder Judicial, de acuerdo a mi punto de vista, debe asumir un rol distinto al que adopta cuando resuelve casos individuales, aspecto que pretendo examinar en estas líneas.

- Acércate para que te vea mejor - le dijo el rey, que estaba muy orgulloso de ser rey para alguien.

El principito buscó con los ojos dónde sentarse, pero el planeta estaba todo cubierto por el magnífico manto de armiño. Permaneció entonces de pie, y como estaba cansado bostezó.

- Es contrario a la etiqueta bostezar en presencia de un rey - le dijo el monarca. Te lo prohíbo.

- No puedo evitarlo - respondió el principito muy confundido. - Hice un largo viaje y no he dormido...

- Entonces - le dijo el rey - te ordeno bostezar. No he visto a nadie bostezar desde hace años. Los bostezos son para mí una rareza. Vamos! bosteza de nuevo. Es una orden.

- Me siento intimidado... ya no puedo... - dijo el principito todo colorado.

- Hum! Hum! - respondió el rey. - Entonces te... te ordeno bostezar unas veces y otras veces...

El abordaje de deficiencias estructurales de la sociedad no puede ser hecho bajo la mágica creencia que porque una jueza o juez ordene su solución ello va a ocurrir de modo automático. La experiencia demuestra que la solución de estas problemáticas más bien parece ser el producto de consensos logrados entre los distintos actores involucrados en el

tema. Por ejemplo, el saneamiento de la cuenca del Riachuelo (aún sin estar definitivamente subsanada) me parece un buen ejemplo para graficar lo que deseo significar: un trabajoso proceso que se viene llevando a cabo desde hace varios años entre múltiples sectores involucrados y que parece haber dado algunos resultados positivos.

Es que no siempre la implementación de políticas públicas orientadas a resolver alguna de las numerosas problemáticas que atraviesan la realidad es el producto de malévolas intenciones para perjudicar a los sectores afectados. No descarto la existencia de distintos enfoques sobre una misma cuestión y que alguno de esos enfoques este caracterizado por la desidia y el desinterés en el sufrimiento ajeno. Pero en la mayoría de los casos la dificultad en avanzar responde a carencias materiales para satisfacer todas las necesidades, errónea asignación de los recursos y la complejidad que entraña acordar acciones en conjunto.

Desde esta perspectiva es que me parece poco realista que, en ocasiones, juezas y jueces pretendamos resolver estos problemas estructurales y endémicos con la mera firma de una resolución, por más fundamentada que se encuentre.

Balbuceaba un poco y parecía incómodo.

Porque el rey cuidaba especialmente que su autoridad fuera respetada. No toleraba la desobediencia. Era un monarca absoluto. Pero, como era muy bueno, impartía órdenes razonables.

"Si yo ordenara – decía habitualmente - si yo ordenara a un general convertirse en ave marina, y si el general no obedeciera, no sería la culpa del general. Sería mi culpa."

- Me puedo sentar? - inquirió tímidamente el principito.

- Te ordeno que te sientes - le respondió el rey, que recogió majestuosamente un faldón de su manto de armiño.

Pero el principito estaba extrañado. El planeta era minúsculo. Sobre qué podía reinar el rey?

- Majestad – le dijo... – le pido disculpas por interrogarlo...

- Te ordeno interrogarme – se apresuró a decir el rey.

- Majestad... sobre qué reina usted?

- Sobre todo – respondió el rey, con una gran simplicidad.

- Sobre todo?

El rey con un gesto discreto señaló su planeta, los otros planetas y las estrellas.

- Sobre todo eso? – dijo el principito.

- Sobre todo eso... - respondió el rey.

Porque no sólo era un monarca absoluto sino que era un monarca universal.

- Y las estrellas le obedecen?

- Por supuesto – le dijo el rey. – Obedecen enseguida. No tolero la indisciplina.

La precedente comprensión sobre la forma de abordar el tratamiento de los problemas estructurales lleva a repensar el rol de la jueza o juez que son llamados a intervenir en esos conflictos.

Soy de la idea que en ese grupo particular de casos la función judicial debe apartarse del modo tradicional de resolver (el dictado de una sentencia que hace lugar o rechaza la demanda) para convertirse en un puente entre los sectores en pugna (normalmente el Estado y los particulares u organizaciones no gubernamentales).

La autoridad dirimente que la Constitución asigna a los integrantes del Poder Judicial se puede convertir en una herramienta que posibilite el diálogo que, por diversas circunstancias, no fue factible concretar o profundizar en otras instancias, asumiendo una función facilitadora, acercando posiciones, generando los ámbitos propicios para que esas interacciones ocurran, apelando a las audiencias públicas donde todas y todos puedan ser oídos y, en definitiva, forjando las soluciones factibles para ese momento histórico que, en alguna medida, satisfaga los intereses encontrados.

Viene a mi memoria en este momento el rol adoptado por el juez de Garantías del Joven del Departamento Judicial Necochea, Aldo Darío Rau, que frente a la presentación de un habeas corpus por hostigamiento policial a un colectivo indeterminado de personas jóvenes por el solo hecho de portar consigo pequeñas cantidades de sustancias estupefacientes para su consumo personal, dispuso la realización de una audiencia que permitió que los requirentes y las autoridades de la Policía bonaerense llegasen a un entendimiento que hizo cesar esa persecución4 y, por ende, tornó abstracto al remedio constitucional.

4 https://www.diario4v.com/necochea/2019/11/5/desisten-el-habeas-corpus-por-el-accionar-de-la-policia-contra-usuarios-de-drogas-24464.html

En esta misma sintonía se ha expedido el juez de Garantías de Mar del Plata, Juan Francisco Tapia, no solamente en el aspecto doctrinario, sino también en su actividad cotidiana5.

Semejante poder maravilló al principito. Si él mismo lo hubiera tenido, habría podido asistir, no a cuarenta y cuatro, sino a setenta y dos, o incluso a cien, o incluso a doscientas puestas de sol en el mismo día, sin tener que correr nunca su silla ! Y como se sentía un poco triste por el recuerdo de su pequeño planeta abandonado, se atrevió a solicitar una gracia al rey:

- Quisiera ver una puesta de sol... Tenga la bondad... Ordénele al sol ocultarse...

- Si ordenara a un general volar de una flor a otra como una mariposa, o escribir una tragedia, o convertirse en ave marina, y si el general no ejecutara la orden recibida, quién estaría en falta, él o yo?

- Sería usted - dijo con firmeza el principito.

- Exacto. Debe exigirse de cada uno lo que cada uno puede dar - prosiguió el rey. - La autoridad se fundamenta en primer lugar en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, hará la revolución. Yo tengo el derecho de exigir obediencia porque mis órdenes son razonables.

- Y mi puesta de sol? - recordó el principito, que nunca olvidaba una pregunta una vez que la había formulado.

- Tu puesta de sol, la tendrás. Yo la exigiré. Pero esperaré, con mi ciencia de gobernante, que las condiciones sean favorables.

- Cuándo será eso? - se informó el principito.

- Hem! hem! – le respondió el rey, que consultó primero un gran calendario, - hem! hem! será a eso de... a eso de... será esta tarde a eso de las siete horas cuarenta! Y ya verás cómo soy obedecido.

Las resoluciones judiciales en materia de políticas públicas (normalmente amparos y habeas corpus para restablecer derechos conculcados o remediar omisiones estatales) suelen

5 http://www.pensamientopenal.com.ar/doctrina/28920-tapia-juan-francisco-cultura-e-ideologia-jurisdiccion-legitimacion-del-activismo

exhibir tendencias opuestas al rol que señalábamos con anterioridad y más bien autoritarias e ingenuas (aunque parezca paradojal asociar ambos conceptos). Podría tomar como ejemplo de lo que quiero significar múltiples resoluciones judiciales (seguramente que alguna mía también) cuyo despliegue argumental concluye con un mandato imperativo: “ORDENAR”, normalmente con mayúsculas para que no pase desapercibido, u “ORDÉNASE”, para los amantes de la conjugación de los verbos en sus formas imperfectas. Estas órdenes suelen estar acompañadas, para reafirmar la imperatividad, de la amenaza de aplicar astreintes si no son cumplidas en el plazo establecido.

No voy a traer a colación ninguna de esas resoluciones para no ganarme el odio de amigos y favorecedores, pero la lectora o lector atentos podrán encontrar múltiples ejemplos en la jurisprudencia de lo que aquí se afirma.

Independientemente del aspecto comunicacional, que me parece del todo relevante, señalaba al comienzo que en estas resoluciones, normalmente referidas a problemas estructurales y endémicos como cárceles, viviendas, atención de la salud, jubilaciones, tienen un cierto grado de autoritarismo, ya que parten de la idea que los funcionarios judiciales, sentados en nuestro despacho, podemos tener mejores ideas y soluciones que las personas que lidian cotidianamente con los problemas, muchas de las cuales están ungidas de la legitimidad popular que carecemos en el Poder Judicial. Naturalmente, es probable que en ocasiones los funcionarios judiciales tengan mejores ideas o una visión diferente que aporte a la solución de los problemas, pero esas propuestas no pueden ser formuladas desde la soberbia del poder jurisdiccional, sino que deben formar parte de los procesos de transformación de la realidad.

Y también decía que existe cierta ingenuidad en este modo de resolver los casos, consistente en creer que por el solo hecho de redactar una sentencia y ordenar que esa realidad sea modificada, ello va a ocurrir de modo casi mágico. Si ello fuera así, juezas y jueces seríamos muy perversos si no nos sentásemos frente a la computadora y redactásemos una resolución ordenando que se descongestionen los establecimientos penitenciarios y se brinde trato digno a las personas privadas de la libertad, o se proporcionen viviendas en un plazo perentorio a todos los que las necesitan, y así sucesivamente. Pero la realidad no parece ser tan sencilla de domesticar a fuerza de resoluciones judiciales.

El principito bostezó. Echaba de menos su puesta de sol fallida. Y además ya se aburría un poco:

- No tengo más nada que hacer acá - le dijo al rey. - Voy a seguir viaje!

- No te vayas - respondió el rey, que estaba tan orgulloso de tener un súbdito. - No te vayas, te hago ministro!

- Ministro de qué?

- De... de justicia!

- Pero no hay nadie para juzgar!

- No se sabe - le dijo el rey. - No di todavía la vuelta a mi reino. Soy muy viejo, no tengo lugar para una carroza y me cansa caminar.

- Oh! Pero yo ya vi - dijo el principito, que se inclinó para dar otro vistazo del otro lado del planeta. - No hay nadie allá tampoco...

- Te juzgarás entonces a ti mismo - le respondió el rey. - Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar al prójimo. Si logras juzgarte correctamente, es que eres un verdadero sabio.

- Yo - dijo el principito - me puedo juzgar a mí mismo en cualquier lado. No necesito vivir aquí.

- Hem! hem! – dijo el rey – creo que en algún lugar de mi planeta hay una vieja rata. La escucho por la noche. Podrás juzgar a esa vieja rata. La condenarás a muerte de vez en cuando. Así su vida dependerá de tu justicia. Pero la indultarás en cada ocasión para economizarla. No hay más que una.

- A mí – respondió el principito – no me gusta condenar a muerte, y creo que efectivamente me voy.

- No - dijo el rey.

¿Qué cara pondrán los funcionarios y funcionarias de las distintas áreas de la administración pública que cotidianamente tienen que lidiar, con mayor o menor habilidad, con realidades difíciles, cuando reciben nuestras resoluciones en las que se les ordena que en un plazo perentorio se haga tal o cual cosa, normalmente bajo algún apercibimiento? Pienso en la predisposición de esa funcionaria o funcionario a acatar el mandato judicial, muchas veces de imposible resolución en la forma que lo ideó la jueza o juez en su despacho y su cabeza.

Considero que, en general, esa no puede ser la forma en que el Poder Judicial dialogue con el resto de los poderes del Estado sobre la implementación de las políticas públicas y la resolución de problemas estructurales y endémicos.

El diálogo que se propone para abordar estas cuestiones debe ser colaborativo, de cooperación, de mutua y recíproca asistencia, de complemento de capacidades, de comprender que desde distintos lugares, distintas habilidades y distintas potestades se puede contribuir de mejor manera a solucionar problemas de vieja data.

Desde mi perspectiva, lejos de afectarse la sempiterna garantía de la independencia judicial con el diálogo que proponemos y usualmente invocada para defender la posibilidad de hacer lo que nuestra conciencia y conocimientos nos dicten, ese valor republicano puede salir fortalecido en la medida que las decisiones que se adopten se robustezcan con la legitimidad que brinda el consenso.

Los críticos aducirán que el Poder Judicial es, necesariamente, un poder contra mayoritario y que sus decisiones deben estar inspiradas en la ley, pese que no agraden a las mayorías. Considero que este concepto, tradicional en la teoría del derecho, es factible de ser revisado y compatibilizado en función de las nuevas democracias republicanas, que deben fortalecerse con la participación y la deliberación.

Ah… agradezco a El Principito por su siempre oportuno aporte.

Pero el principito, habiendo terminado sus preparativos, no quiso afligir al viejo monarca:

- Si Vuestra Majestad quisiera ser obedecida puntualmente, me podría dar una orden razonable. Podría ordenarme, por ejemplo, partir antes de un minuto. Me parece que las condiciones son favorables...

Como el rey no respondía nada, el principito titubeó primero y luego, con un suspiro, emprendió la partida.

- Te hago mi embajador - se apresuró a gritar el rey.

Tenía un gran aspecto de autoridad.

Los adultos son muy extraños, se dijo a sí mismo el principito durante su viaje.