lunes, 19 de mayo de 2014

Valioso testimonio: Presentacion del libro de Jaime Nuguer habeas corpus en dictadura


PRESENTACION DEL LIBRO DE JAIME HUGUER. Valioso Testimonio

¿Era posible durante la dictadura militar que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983 desarrollar una investigación judicial sobre un desaparecido?
Jaime Nuguer, abogado del padre de la joven desaparecida Inés Ollero, escribe la crónica documentada y completa de un proceso tenaz y vertiginoso que no se interrumpió hasta culminar con el encarcelamiento del jefe máximo de la ESMA, Rubén Chamorro.
Seis años de trabajo, la mayor parte en plena dictadura, demuestran hasta qué punto fue posible encontrar vías de investigación que, explotando las contradicciones de un sistema que negaba la legalidad, terminaron por desnudar y probar como operaba el plan sistemático para la desaparición de los militantes antidictatoriales.

jueves, 15 de mayo de 2014

Justa iniciativa para instituir el dia del abogado laboralista y homenajear a Norberto O. Centeno

PRESENTACIÓN DEL PROYECTO PARA ESTABLECER EL DÍA DEL ABOGADO LABORALISTA

 
http://www.jus.gob.ar/media/2382198/dsc_3368-002.jpg


martes, 13 de mayo de 2014
El Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, participó de la presentación del proyecto de ley, en el Anexo de la Cámara de Diputados, para establecer el 7 de julio como el Día del Abogado Laboralista junto a Héctor Recalde, Diputado Nacional del Frente para la Victoria; Juan Carlos Fernández Madrid, abogado laboralista; y Gloria Pastén, Presidenta de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.

La elección de la fecha se debe a que Norberto Centeno, impulsor de la Ley de Contrato de Trabajo, fue secuestrado y asesinado el 7 de julio de 1977 por la última dictadura cívico militar durante la Noche de las Corbatas.
Fresneda resaltó la iniciativa y expresó: "Es justa esta fecha y este homenaje porque reivindica a la clase trabajadora. Centeno vio y pudo reflejar la tradición de una lucha de muchos trabajadores que venían resistiendo las injusticias" y continuó: "Me honra estar con ellos acompañando la presentación de este proyecto porque son parte de esa generación. Gracias a Norberto Centeno, Jorge Candeloro, Tomás Fresneda y muchos más, tenemos herramientas para defender nuestros derechos y este proyecto que comenzó con Néstor Kirchner y continúa con Cristina Fernández de Kirchner y que nos sigue incluyendo a todos".  
La última dictadura cívico militar terminó con la Ley de Contrato de Trabajo con el objetivo de poner en marcha su proyecto económico. Los grupos económicos que acompañaron el terrorismo de Estado, también apoyaron el fin del instituto del salario mínimo, vital y móvil que dejó de funcionar a través de un decreto dictatorial.

Recalde, autor de la iniciativa, realizó un repaso de las derogaciones que hizo la dictadura respecto a la Ley de Contrato de Trabajo y diversos estatutos y reflexionó que "esto que sucedió, no pasó por milagro, sino por la acción de hombres que sistemáticamente decidieron derogar estos derechos" y recordó: "Carlos Moreno no desapareció en la Noche de las Corbatas, pero descubrió que en Loma Negra los trabajadores eran expuestos a condiciones de insalubridad y a partir de sus acciones legales contra la cementera de Fortabat lo secuestraron y asesinaron".

De la misma manera, la última dictadura cívico militar consolidó el fin de las comisiones internas de los sindicatos mediante secuestros, detenciones y desapariciones sistemáticas de sus miembros como también de aquellos profesionales que estaban comprometidos en la defensa de los trabajadores.

"La Ley de Contrato de Trabajo reúne un profundo origen jurisprudencial. Centeno, a través de su trabajo en la creación de esta ley, quiso incluir a los trabajadores con condiciones dignas de trabajo", afirmó Fernández Madrid coautor junto a Centeno de la Ley de Contrato de Trabajo comentada, publicada en mayo de 1977.

Por su lado, Pastén destacó el homenaje y manifestó: "Comparto este homenaje al abogado laborista porque la jurisprudencia de la cámara se impulsa, nace, se desarrolla y evoluciona por pedido de los abogados laboristas" y prosiguió: "En el capítulo de protección a la mujer de la ley se habla sobre la estabilidad y acá Centeno tenía una visión muy futurista, porque además de darle prevalencia a la persona trabajadora, era protector de los derechos de la mujer ante despidos discriminatorios".
                                                                 ***
Adhesión del Dr. Carlos Bozzi al acto de la Camara de Diputados

 Mar del Plata, 9 de Mayo de 2014
  Señor Diputado
Doctor  Héctor Recalde
De mi mayor consideración:
 Tengo el agrado de dirigirme a Usted, con el objeto de agradecer profundamente la invitación que me hiciera llegar, a efectos de concurrir el día 12 de Mayo, al acto en el cual se presentará el proyecto para establecer el 7 de julio, como  el “Día del Abogado Laboralista”, en homenaje a Norberto Oscar Centeno.
 Si bien por aquella época, terribles años 1977, lo conocí poco, tuve la desgracia de ser llevado por la fuerza, junto a mi socio, otro abogado laboralista, Tomas José Fresneda, al mismo lugar  y casi a la misma hora, en la cual, el Doctor Centeno acababa de ser asesinado. Eso ocurrió el 8 de julio de 1977, dos días después de haber sido secuestrado. Su cuerpo apareció abandonado el día 11, en las afueras de la ciudad de  Mar del Plata.
 En ese mismo lugar, Centro Clandestino de Detención, bautizado como “La Cueva”, ubicado dentro de las instalaciones de la propia Base Aérea de Mar del Plata, el 22 de junio de 1977, ya había sido asesinado otro abogado laboralista: el Doctor Jorge Roberto Candeloro.
 Adhiero profundamente a este proyecto , que resulta de estricta justicia y recuerda en la figura del Doctor Centeno, a todos aquellos abogados que bregaron, por los derechos de los mas débiles.
Proyectos como este, al que reitero mi adhesión, resultan ser una avance extraordinario en la lucha por la vigencia de los Derechos Humanos y merecen la adhesión y el apoyo de todos aquellos que hemos elegido el camino de la lucha por la justicia y la verdad.     
Tomándome el atrevimiento de extenderme en estas líneas, no puedo dejar de mencionar la profunda reflexión efectuada por el Doctor Juan Carlos París, conjuez del Tribunal Oral en lo Federal Penal de Mar del Plata, en la sentencia que condenó a los asesinos del Doctor Centeno.
 Allí, este magistrado, otro abogado laboralista de nuestra ciudad, expreso:
 “No puedo dejar pasar la oportunidad de esta sentencia, sin expresar una consideración de lo que significó para la abogacía argentina y para la internacional, lo que se conoció como “La Noche de las Corbatas”.
 “Tampoco pretendo ser original, pues muchos ríos de tinta se escribieron al respecto, dando distintos fundamentos y justificativos, pero no puedo permitirme dejar de señalar, varios testimonios en este debate que me impactaron y pusieron en forma definitiva luz, sobre el por qué de esta violencia contra los abogados”.
“Y las manifestaciones conmovedoras y sinceras del Dr. LUIS ANIBAL RAFFAGHELLI quién dijo: que fue víctima del Terrorismo de Estado por el ejercicio de su profesión, que fue un mensaje disciplinador para poder aplicar el plan político y económico, que él cree saber cual fue el caso por el que fue secuestrado: la reinstalación de un delegado gremial, que una vez liberado le costó vencer su propio temor, que no se sentía libre para poder iniciar ese juicio, que lo hizo al filo de la prescripción y que lo ganó, que el obrero cobró menos por las modificaciones a la LCT”.
 “Se los secuestró, torturó y en algunos casos mató, simplemente porque ellos cumplían con la imposición de su ejercicio profesional: el derecho de la defensa y la búsqueda de la justicia. Haciendo así realidad también, la manda ética provincial que señala: “El abogado debe tener presente que es un servidor de la justicia y un colaborador de su administración…”
 “El terror que se quería imponer desde el Estado, con el único fundamento de provocar temor en la sociedad y que la misma quede en un estado de indefensión total, para poder secuestrar, torturar, privar ilegalmente de la libertad, violar, sustraer y cambiar de identidad a niños y matar.”
 “Y ese mensaje debía ser dado a determinados grupos de la sociedad, uno de ellos era el de los abogados, no a cualquiera, sino, a aquellos que tuvieran un compromiso social: que defendieran intereses de los trabajadores, que interpusieran recursos de habeas corpus, que se ocuparan de los más débiles, etc.”.
 Sin más y rogando sepa disculpar la imposibilidad de acompañarlo en presencia durante este acto, lo saludo afectuosamente, agregando mis más sinceras felicitaciones por impulsar este merecido homenaje al instituir por ley el Día del Abogado Laboralista.
 
Carlos Aurelio Bozzi.
Abogado
Colegio de Abogados de Mar del Plata
Sobreviviente de “La Noche de las Corbatas”

miércoles, 14 de mayo de 2014

Las Empresas mineras no cuidan la vida ni la salud de sus trabajadores. El progreso tecnológico no llegó aquí.

Lamentable: En la era de la tecnologia mas sofisticada las grandes empresas mineras no preservan en lo mas minimo la vida y la salud de los trabajadores y asi se suceden las tragedias. La rentabilidad por encima de la persona que trabaja. Bs.As. 14.5.2014

 Mina de carbón

Más de 200 muertos en mina de Turquía

Un accidente en una mina de carbón en Turquía provocó la muerte de 243 de las 787 personas que trabajaban en el lugar.

Fte. Diario El Pais. Es

SOMAAFP mié may 14 2014 14:01
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció este miércoles que el balance del accidente minero ocurrido el martes en el oeste de Turquía subió a 232 muertos, informaron las cadenas de televisión.

Erdogan hizo esta declaración a los periodistas en Soma, ciudad donde se produjo la catástrofe, informó la cadena de información CNN-Türk.

En total, 787 trabajadores se encontraban en la mina cuando el martes se produjo una explosión en torno a las 12:30 GMT. Al parecer fue causada por un fallo eléctrico en un transformador.

Las explosiones en las minas de carbón son comunes en Turquía, principalmente en el sector privado, en donde, a menudo, no se respetan las reglas de seguridad. 

La tragedia en una mina  de carbón de Soma, en Turquía, desencadenó varias protestas motivadas por las denuncias que desde hace tiempo se vienen planteando sobre las irregularidades que ocurren en el sector. En Ankara, un grupo de estudiantes se enfrentó con la policía, que les disparó gases lacrimógenos para dispersarlos.

Los manifestantes -que protestaban contra  el gobierno islamista conservador, al que responsabilizan del accidente- preveían dirigirse desde un campus universitario de Ankara hacia el ministerio de Energía, situado en el mismo distrito, abucheando al gobierno del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan. Pero policías los reprimieron con gases y agua cuando ellos les arrojaron piedras. También se registraron protestas en Estambul, según informaciones de la prensa local.

La tragedia en la mina provocó una fuerte reacción en las redes sociales, sobre todo contra el gobierno, acusado de negligencia y de indiferencia hacia los trabajadores más precarios.  

sábado, 3 de mayo de 2014

Reflexiones de Francisco ante el 1 de mayo

1º DE MAYO 

"CRISIS Y TRABAJO"     Francisco

Fte: Holística Equipo Federal del Trabajo 1.5.2014 artículo procedente de la edición italiana de Radio Vaticano.

En el día en que la Iglesia celebra la Fiesta de San José obrero y en la Jornada internacional del trabajo, el Papa lanzó este tuit: “Les pido a quienes tienen responsabilidad política de no olvidar dos cosas: la dignidad humana y el bien común”. 

En el mundo hoy hay más de 202 millones de desempleados. Y el Papa Francisco, en este primer año de Pontificado, ha tenido palabras muy fuertes sobre este tema.  

 “Cuando la sociedad se organiza de manera tal que no todos tienen la posibilidad de trabajar … esa sociedad no va bien, no es justa”. 

El Papa Francisco usa palabras duras contra el actual modelo de desarrollo que niega a tantos el trabajo. “Esta economía mata” – afirma en la Evangelii gaudium – porque hace prevalecer la “ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil”. Hoy – afirma – existe la “nueva tiranía invisible, a veces virtual”, de un “mercado divinizado” donde reinan “la especulación financiera”, “la corrupción ramificada”, “la evasión fiscal egoísta”. En su encuentro con los trabajadores de las acerías de Terni, explica así el drama de la desocupación:

“Es la consecuencia de un sistema económico que ya no es capaz de crear trabajo, porque ha puesto en el centro un ídolo, ¡que se llama dinero! Por tanto, los diversos sujetos políticos, sociales y económicos son llamados a favorecer un planteamiento diverso, basado en la justicia y la solidaridad. Esta palabra, en este momento, corre el riesgo de estar excluida del diccionario. Solidaridad: ¡parece como una palabrota! ¡No! Es importante la solidaridad, pero este sistema no la quiere, prefiere excluirla”. (Discurso a los trabajadores de las Acerías de Terni, marzo 2014).

La actual cultura del “descarte” – subraya – creó “algo nuevo”: “los excluidos no son ‘explotados’ sino descartes, ‘sobras’”. Y durante la Misa en Santa Marta del 1 de mayo pasado afirma:

"Las personas son menos importantes de las cosas que aprovechan a los que tienen el poder político, social, económico. ¿A qué punto hemos llegado? Al punto de que no somos conscientes de esta dignidad de la persona; esta dignidad del trabajo”. (Homilía en Santa Marta del 1 de mayo 2013)

“Donde no hay trabajo – observa – falta la dignidad”: y esta situación no es casual, porque hoy muchos “sistemas sociales, políticos y económicos han hecho una elección que significa explotar a la persona”. 

Y siempre en la Evangelii gaudium habla de las nuevas formas de esclavitud, el trabajo que hace esclavos: “En nuestras ciudades – escribe – está implantado este crimen mafioso y aberrante, y muchos tienen las manos llenas de sangre a causa de una complicidad cómoda y muda”.

“Cuántas personas, en todo el mundo, son víctimas de este tipo de esclavitud, en que es la persona la que sirve al trabajo, mientras que debe ser el trabajo el que ofrece un servicio a las personas para que tengan dignidad. Pido a los hermanos y hermanas en la fe y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad una decidida decisión contra la trata de personas, dentro de la cual figura el trabajo esclavo”. (Audiencia general del uno de mayo de 2013)

El Papa Francisco cita a Juan Pablo II donde dice que la Iglesia “no puede ni debe quedarse al margen de la lucha por la justicia”, porque es “necesaria una voz profética” en un contexto que quiere hacer callar a los pobres, mientras que otros “no quieren renunciar a sus privilegios”.

Queridos hermanos y hermanas, no dejéis nunca de esperar en un futuro mejor. Luchad por esto, luchad. ¡No os dejéis atrapar por el vórtice del pesimismo, por favor! Si cada uno hace su parte, si todos ponen siempre en el centro a la persona humana, no al dinero, con su dignidad, si se consolida una actitud de solidaridad y de compartir entre hermanos, inspirada por el Evangelio, se podrá salir del pantano de una era económica y laboral dura y difícil”. (Discurso a los trabajadores de las Acerías de Terni, marzo 2014)
 

jueves, 1 de mayo de 2014

El Derecho del Trabajo frente a la crisis mirado desde España



El 1º de mayo y la defensa de los derechos del trabajo

Conviene recordar en este 1º de Mayo que las “reformas estructurales” que van desmantelando el Estado social tienen en el mundo del trabajo a su principal destinatario. Y debe tenerse muy presente que estas reformas, emprendidas con el supuesto fin de ganar competitividad y generar crecimiento, además de desigualdad económica y precariedad laboral, están mermando la ciudadanía de los trabajadores, devolviéndolos a la sujeción al poder privado y discrecional de su patrono

Joaquín Pérez Rey 1-5-2014
(Catedrático de La Universidad de Castilla La Mancha, Toledo y Albacete España)

Por las venas de eso que hoy llamamos Derecho del trabajo transcurren más de un siglo de primeros de mayo, fecha que inicialmente se consagró a la lucha por la limitación de la jornada, uno de los contenidos más clásicos y relevantes de la legislación laboral. Una legislación en la que confluyen las siempre difíciles conquistas del movimiento obrero y también, lo que hoy parece olvidado, el intento de las clases poderosas de evitar lo que los clásicos de la reforma social en España denominaron "lo violento de las revoluciones".

Con esta ambivalencia congénita, el más contemporáneo de los instrumentos jurídicos y quizá la muestra de legislación social más avanzada y desarrollada se empeñó en apartar, aunque sólo fuera un poco, el mundo del trabajo del mercado y en abrir espacios de ciudadanía allí donde no había más que la nuda arrogancia del propietario, del jefe de empresa. La OIT pretendió sintetizarlo en el lema que aún hoy adorna una de sus declaraciones más decisivas y que forma parte de su constitución, la de Filadelfia de 1944: el trabajo no es una mercancía.

Pero quedar parcialmente al margen del mercado no es tarea fácil en un mundo donde el capitalismo ha logrado imponer sus reglas y no se siente ya amenazado. El acoso al Derecho del trabajo viene de antiguo y pretende legitimarse sobre todo en una premisa no demostrada e incluso negada por la tozuda realidad: la creación de empleo exige acabar con los derechos de los trabajadores. Este discurso, de granítica persistencia, ha sometido a la legislación laboral a un chantaje permanente, manifestado en un torrente incesante de reformas que primero se dijeron meramente provisionales y ahora, cuando ya no parece necesario guardar las apariencias, se llaman a sí mismas estructurales. La crisis y la política antisocial que la acompaña han incrementado hasta límites inasumibles el ritmo de los cambios. Un informe de la Fundación Primero de mayo contabiliza en 34 las reformas laborales llevadas a cabo desde febrero de 2012 hasta febrero de este año e incluso desde entonces el BOE no ha parado de escupir nuevas alteraciones.

Reformas por lo general hurtadas al debate parlamentario, ajenas a cualquier fórmula de diálogo social y amparadas en la excepcionalidad del Decreto-Ley. Impuestas desde instrumentos dudosamente democráticos como las recomendaciones que surgen de la burocracia europea, los memorándums de "entendimiento" en los países formalmente rescatados o, para no entretenerse en sutilezas, desde cartas "estrictamente confidenciales" que conminan a los países a reformar el mercado de trabajo en clave neoliberal y que más tarde, fieles a la lógica de la mercantilización, han servido para adornar las memorias de algún ex presidente. Mecanismos espurios de toma de decisiones que, en nuestro país y por lo que al Decreto-Ley se refiere, han sido avalados por la mayoría del Tribunal Constitucional que envuelta en un lamentable autoritarismo interpretativo ha considerado, ni más ni menos, que notoriamente infundados los argumentos discrepantes de un juez, a pesar de que venían avalados por una parte importante de la doctrina laboralista.

Pero desde luego que no sólo son las formas las que abochornan. Todo este aluvión reformador ha alterado de forma tan significativa el Derecho del trabajo que, prescindiendo de su función equilibradora, lo ha puesto al servicio de la empresa, como un instrumento más de expresión del poder privado, en lugar de una forma de contenerlo. Olvidándose de los trabajadores y sus derechos, la legislación laboral se ha transformado en una fórmula para degradar las condiciones de empleo: bajar salarios, dejar sin efecto los convenios colectivos, distribuir la jornada al antojo del empresario, generar mecanismos de trabajo a llamada (job on call), imposibilitar la conciliación de la vida laboral con la privada, despedir rápido y barato o incluso gratis y sin argumento alguno. Hacer en definitiva de la precariedad la única forma posible de habitar el mercado de trabajo. Y si ni así se logra franquear la ciudadela del trabajo asalariado, la ocurrencia de la política de empleo no es otra que la del emprendimiento, lo que para la mayoría no pasa de ser una especie de castigo autoimpuesto, aunque, eso sí, cargado de retórica aventurera y envuelto con el papel reluciente del self-made man. A veces no es más que una burlona forma de nombrar al falso autónomo o de insistir en la ineficacia de los derechos de los trabajadores de las pequeñas empresas, que se hacen más vulnerables frente a los privilegios que la ley concede a sus empresarios-emprendedores.

La legislación laboral es así una de las víctimas más prominentes de la crisis, invadida y colonizada por el pensamiento económico neoliberal, que ha mercantilizado el trabajo hasta tal extremo que permite hacer con él piruetas difíciles de comprender incluso desde la ortodoxia de otros contratos distintos al laboral. Cobrarse una pieza tan codiciada exige zarandear al representante más conspicuo de la fuerza de trabajo: el sindicato y tensar, en ocasiones hasta romper, la lectura de las constituciones y de los tratados internacionales. Buena parte de los sindicatos europeos han emprendido una hábil batalla jurídica que paulatinamente ha ido dando sus frutos en forma de declaraciones de inconstitucionalidad, reproches de la OIT o condenas del Comité de Derechos Sociales de la Carta Social Europea.  Estamos pendientes además  de que el Tribunal de Justicia de la UE nos aclare si este desmantelamiento de la protección laboral en el sur de Europa es compatible con la rimbombante Carta europea de los Derechos Fundamentales y su garantía del derecho a trabajar en condiciones que respeten la salud, la seguridad y la dignidad (Asunto C-264/12). 

O si en cambio el derecho al trabajo de algunos europeos es como aquel que, según Walter Benjamin, reclamaban las industrias y la fundiciones del siglo XIX para seguir succionando trabajo vivo durante la noche: el derecho al trabajo nocturno de la fuerza de trabajo. Es la hora de comprobar si los derechos laborales reconocidos al más alto nivel son algo más que fuegos de artificio o ensoñaciones. También la de corroborar si la hasta hace poco buena hoja de servicios del Tribunal Constitucional en esta materia no empieza a poblarse de borrones.

Pero más allá de la batalla jurídica y de las características concretas de los cambios normativos, el asalto descarnado a los ya de por sí frágiles equilibrios laborales tiene un efecto global mucho más pernicioso que impide siquiera vislumbrar una recuperación del empleo. Aunque en las condiciones actuales parece poco probable que el paro se reduzca con intensidad, lo cierto es que los nuevos puestos de trabajo, si así cabe llamarlos, no serán otra cosa que tristes sombras de un empleo. Privados de estabilidad y gobernados autoritariamente por el empresario impedirán cualquier rastro de ciudadanía en su interior y quizá no logren tampoco su función primigenia: garantizar el sustento del trabajador y de las personas a su cargo. Una recuperación que en el mejor de los casos será de cartón piedra.

Sin embargo no es admisible entender que las reformas que han asolado la legislación laboral constituyan una necesidad. Antes bien, lo necesario e inaplazable es revertir estos atropellos, negar la modernización decimonónica y garantizar la ciudadanía a los trabajadores dentro y fuera de sus empleos.

No hay otro camino para salir de la crisis. La historia del Primero de mayo nos enseña que los dogmas, como aquél que consideraba un atentado a la libertad limitar la jornada, se derrumban, y que no hay razón para resignarse a ver en el trabajo un espacio de sufrimiento y mera supervivencia como quieren los mercaderes que atenazan a Europa. 

Quizá hoy las avenidas y las plazas del continente les recuerden aquellas palabras que Augusto Spies, uno de los mártires de Chicago a los que el Primero de mayo está indisolublemente unido, dirigió al tribunal que lo condenó a muerte: ¡Mi defensa es vuestra acusación!