lunes, 26 de junio de 2023

una prueba irrefutable del horror se incorpora al museo de la memoria. Una ley contra el negacionismo se impone

Fuente: Diario Pagina 12 Bs.As. Argentina. Autora: Luciana Bertoia 

Regresó desde Estados Unidos

Fue repatriado el avión que se usó para los vuelos de la muerte de la ESMA

La justicia argentina dio por acreditado que es la aeronave que empleó la Armada para arrojar a las aguas del mar a tres Madres de Plaza de Mayo y a las monjas francesas en diciembre de 1977.

Luciana Bertoia

Por Luciana Bertoia

26 de junio de 2023 - 16:38














El Skyvan llegó este sábado al Aeroparque Jorge Newbery.. Imagen: AFP

Fue el último espacio en el que estuvieron con vida los doce secuestrados de la Iglesia de la Santa Cruz antes de que los represores los arrojaran a las frías aguas del Mar Argentino. El Short Skyvan, que supo ser el PA-51 de la Prefectura Naval Argentina (PNA), aterrizó este sábado en el Aeroparque Jorge Newbery después de casi 30 años fuera del país. 

La repatriación --reclamada por las hijas de las Madres de Plaza de Mayo que fueron víctimas de uno de los vuelos de la muerte que realizó-- fue motorizada por el gobierno para que el avión quede como un símbolo del horror de la última dictadura, como la materialización de la fase final del exterminio.

El 14 de diciembre de 1977, a las 21.30, despegó el PA-51 desde la parte militar del Aeroparque porteño. Llevaba a doce personas que habían sido secuestradas entre el 8 y el 10 de diciembre de ese año --después de la infiltración de Alfredo Astiz-- y trasladadas a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde habían sido torturadas y sometidas a condiciones inhumanas de vida. Entre ellos estaban tres Madres de Plaza de Mayo --su fundadora, Azucena Villaflor, y otras dos integrantes, Esther Ballestrino de Careaga y María Eugenia Ponce de Bianco-- y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, cuyo secuestro había generado un verdadero escándalo internacional para la dictadura.

En la tarde de este sábado, el avión volvió al mismo lugar. El viaje demoró 20 días. El Skyvan despegó el 3 de junio pasado desde Estados Unidos --donde era usado para entrenamiento militar--. Por averías estuvo unos días frenado en Jamaica. El viernes último aterrizó en Tucumán, proveniente de Bolivia. Allí estuvo unas horas para seguir hasta la Ciudad de Buenos Aires.

La confirmación de que el gobierno del Frente de Todos repatriaría el avión llegó en enero de este año. Las gestiones quedaron en manos del ministro de Economía, Sergio Massa. Fue a partir de un pedido de Cecilia De Vincenti, hija de Azucena, y de Mabel Careaga, hija de Esther. Taty Almeida, referente de Madres-Línea Fundadora, fue otra de las impulsoras de recuperar el avión. 

Se espera que el lunes o martes se haga una recepción formal en la que participarán familiares de las víctimas y organismos de derechos humanos. Está previsto que el Skyvan sea trasladado al Espacio Memoria y Derechos Humanos --exESMA-- para ser exhibido allí como una prueba material del horror. Todavía no se conoce cuándo sería la instalación.

El avión

En 1971, la Prefectura incorporó a su flota cinco aviones Skyvan, las PA-50, PA-51, PA-52, PA-53 y PA-54. Todas estuvieron operativas durante los años de la dictadura, cuando la Prefectura estaba al servicio de la Armada –y ponía a disposición sus aviones y sus pilotos–. Durante la Guerra de Malvinas, dos de ellas fueron destruidas, PA-50 y PA-54. Las tres restantes fueron vendidas en 1994 a CAE Aviation SRL, una empresa con sede en Luxemburgo.

La búsqueda del avión fue impulsada por el fotógrafo italiano Giancarlo Ceraudo y la periodista argentina Miriam Lewin, quien también es sobreviviente de la ESMA. En 2010, encontraron uno de los Skyvan en Fort Lauderdale, Florida. Había sido comprado por GB Airlink, una compañía que se dedicaba al correo aéreo. Al hallar la aeronave encontraron los papeles de vuelo. Allí figuraba, por ejemplo, el vuelo que hizo el 14 de diciembre de 1977 a las 21.30.

En 2017, el Tribunal Oral Federal (TOF) 5 dio por acreditado que ese avión fue el que se usó para desaparecer a las Madres de Plaza de Mayo y a las monjas francesas, entre otros. A partir de esa sentencia, Mabel Careaga y Cecilia De Vincenti empezaron a pensar en la importancia de recuperar el avión –donde estuvieron por última vez con vida sus madres–. Los cuerpos de Azucena y de Esther fueron identificados en 2005 gracias a los esfuerzos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Lo mismo que el de Mary Ponce de Bianco, la tercera integrante de Madres de Plaza de Mayo, y los restos de Ángela Auad y de Leonie Duquet.

Gran parte de la mecánica de los vuelos de la muerte pudo reconstruirse con las planillas de vuelo que aportó la Prefectura durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y que analizó la Unidad de Coordinación de causas de lesa de la Procuración. En general, estos vuelos tenían lugar de noche y duraban más de dos horas y media. Según esos registros, los Skyvan realizaron 53 vuelos nocturnos en 1976; 64 en 1977 y 94 en 1998. El único vuelo que llevaba la anotación de “navegación” era el del 14 de diciembre de 1977. Un vuelo anómalo dentro de los vuelos anómalos.

La justicia argentina condenó a dos de los pilotos que estuvieron a bordo de ese vuelo, Mario Daniel Arru y Alejandro Domingo D’Agostino. Solo D’Agostino está vivo y en mayo recibió la noticia de que la Cámara Federal de Casación Penal confirmó su sentencia a prisión perpetua.

Los vuelos de la muerte

En la ESMA, los "traslados" se producían los miércoles generalmente. Ese día, los represores avisaban qué secuestrados debían alistarse porque supuestamente iban a ser trasladados al sur o a una prisión legal. Antes de salir, les daban una inyección --que los adormecía--.  En la ESMA, la llamaban "pentonaval" --la droga, en realidad, es pentotal--. Después eran trasladados hasta el área militar del Aeroparque, desde donde partían los "vuelos de la muerte".

A partir del testimonio de algunos detenidos-desaparecidos que lograron salir con vida de la ESMA se conoció esta mecánica. Muchos lo escucharon a Jorge Acosta, el jefe de inteligencia del grupo de tareas, decir que él hablaba con Jesús y él le decía quién se iba para arriba o mencionar a las "monjitas voladoras" --en alusión a Domon y Duquet--.

 En 1976, la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) hizo un informe sobre cómo funcionaba ese campo de concentración y, en marzo de 1977, en su carta abierta a la Junta Rodolfo Walsh habló de los cuerpos que aparecían en la costas.

En marzo de 1983, el exinspector de la Policía Federal Argentina (PFA) Rodolfo Peregrino Fernández brindó una declaración en el exterior en la que mencionó que un capitán de navío le había hablado de los vuelos para hacer desaparecer prisioneros. Concretamente mencionó aviones de fabricación irlandesa --los Skyvan-- que servían para lanzar carga en vuelo.

En enero de 1984, el entonces ministro del Interior de Raúl Alfonsín, Antonio Troccoli, recibió una carta de la "oficialidad joven y no corrupta" de la Prefectura en la que se hablaba que se usaban los Skyvan para arrojar al mar a la gente que había estado secuestrada en la ESMA.´

Fue recién en 1995 cuando se tomó socialmente dimensión de esta fase final del exterminio. En marzo de ese año, el periodista Horacio Verbitsky publicó la confesión de Adolfo Scilingo, quien le reconoció que había estado en dos vuelos --uno a bordo de un Skyvan y otro a bordo de un Electra de la Armada--. Scilingo contó también que los habían convocado a principios de 1976 en la base Belgrano de Bahía Blanca y que allí el entonces comandante de Operaciones Navales Luis María Mendía les habló de prisioneros que iban a volar pero que no iban a llegar a destino. Ante lo que podía inquietar las conciencias de los marinos, Mendía les aclaró que era una "forma cristiana de muerte".

La justicia y los vuelos

La primera sentencia que contempló los vuelos de la muerte fue la de ESMA Unificada de 2017, en la que se condenó a D'Agostino y Arru por el vuelo del 14 de diciembre de 1977. 

El año pasado, el Tribunal Oral Federal 2 de San Martín condenó a cuatro militares por los vuelos de la muerte que salían de Campo de Mayo. Tres de los sentenciados pertenecían al Batallón de Aviación 601. A diferencia de lo que sucedió en ESMA --que se investigó a los pilotos--, en San Martín se hizo foco en los altos mandos de la estructura de Ejército que fueron responsables por los vuelos.

En Dolores, avanza una causa contra los policías, los médicos y el juez Carlos Facio que encubrieron los vuelos de la muerte. Es decir, que participaban en los enterramientos como víctimas sin identificar de los cuerpos que aparecían en las playas. La Cámara Federal de Mar del Plata debe aún revisar los procesamientos que dictó el juez Martín Bava pero puso en suspenso el trámite a partir de una presentación que hizo uno de los policías.

Este artículo fue publicado originalmente el día 25 de junio de 2023



domingo, 25 de junio de 2023

Una buena noticia: Andrea Pochak jurista argentina especializada en Derechos Humanos integrará la Comisión Interamericana de DH

 mpresa

martes, 13 de junio de 2023

Preocupaciones de la nueva Presidenta de la Comision Interamericana de Derechos Humanos

 

Visita de la Presidenta de la CIDH

Margarette May Macaulay: “Es un momento difícil y vamos a tener que luchar para sobrevivir”

La flamante nueva Presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), estuvo en Argentina. Además del cargo para el que fue recientemente nombrada, la Dra. Macaulay es hace casi 8 años Relatora sobre los Derechos de las Personas Afrodescendientes y contra la Discriminación Racial. Por eso su visita incluyó, además de reuniones con funcionarios, una reunión con organizaciones sociales donde recibió sus perspectivas, reclamos y recomendaciones. Antes de cerrar la gira, la Comisionada conversó con Negrx.

Dra. Macaulay, Presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) (Fuente: Nicolás Parodi)
Dra. Macaulay, Presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Imagen: Nicolás Parodi

La Presidenta de la CIDH y Relatora sobre los Derechos de las Pesonas Afrodescendientes y contra la Discriminación Racial, estuvo en Argentina como parte de una gira que incluyó visitas a Uruguay y Paraguay. En nuestro país se reunió con funcionarios de la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos y del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). Además, el viernes 9 recibió a las organizaciones de la sociedad civil en un hotel del centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La Comisionada se encuentra terminado su segundo mandato al frente de la relatoría sobre afrodescendientes. El primer período fue de 2016 a 2019, y el actual, que empezó en enero del 2020, finaliza en diciembre de este año. Antes de estar en este cargo, la destacada jurista jamaiquina había sido miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el período 2007- 2012. Entre las sentencias más recordadas de ese período está la causa que se conoce como “campo algodonero” del año 2009, o el caso “Bayarri” del año 2008.

En conversación con Negrx, la presidenta de la CIDH, se refirió al contexto nacional y regional, haciendo hincapié en los retrocesos en materia de derechos de los afrodescendientes en varios países. Tal como lo ve la Dra. Macaulay, aunque hubo avances durante su gestión al frente de la relatoría, entiende que “Es un momento difícil para todas las personas afrodescendientes, pero creo en la vida, y en la dignidad humana. Es un momento difícil, y vamos a tener una lucha para sobrevivir y aferrarnos a los estándares alcanzados.”

La referencia a los estándares no es casual, quizás sea este el aspecto más destacado de su segunda gestión al frente de la Relatoría. En marzo del año 2021 la CIDH realizó una publicación titulada “Derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de las personas afrodescendientes. Estándares Interamericanos para la prevención, combate y erradicación de la discriminación racial estructural”. El libro consiste en la sistematización de las distintas políticas públicas para las personas afrodescendientes en la región, y algunos comentarios en relación al ejercicio de los derechos económicos, sociales, culturales, y ambientales (DESCA). La flamante presidenta de la CIDH considera que es necesario establecer parámetros de protección a nivel regional y para eso es necesario divulgar la información entre las organizaciones de la sociedad civil, al tiempo que debe exigirse a los Estados que sostengan las políticas públicas en el tiempo.

Para el caso de Argentina, la publicación se refiere a la necesidad de construir estadísticas y de mejorar la aplicación de los cuestionarios en el censo donde se incluyen las categorías étnico-raciales; sobre la violencia policial y la necesidad de aplicación de la sentencia “Acosta Martínez y otros vs. Argentina” de la Corte Interamericana de Derechos Humanos producida en agosto del 2020. Además aborda los problemas de subrepresentación de las personas afrodescendientes en los espacios de decisión política, y refiere como un ejemplo de política pública la Comisión para el Reconocimiento Histórico de la Comunidad Afroargentina que se creó en el año 2020. Estos mismos temas se pusieron en debate en esta gira por el país. Las organizaciones, a quienes recibió el viernes por la mañana, reclamaron que se pongan en práctica las normativas vigentes y que se cumpla la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Cuando le consultamos sobre la evaluación que hacía luego de reunirse con funcionarios públicos, explicó que a veces los Estados presentan avances de tipo normativo con una narrativa que es muy distinta a la realidad que luego presentan las organizaciones de la sociedad civil. Según explicó la Comisionada, les transmitió a los funcionarios su preocupación por esta desconexión: “Les dije, ustedes tienen que ir y hablar con las organizaciones de afrodescendientes, contactar con ellos, pero esto no solo pasa en Argentina, suele ocurrir en todos los países, muchos otros hacen esto todo el tiempo.”

Finalmente, le preguntamos sobre el balance de su gestión, y pese a tener una mirada más bien crítica sobre ciertos funcionamientos del organismo, entiende que en estos años, la CIDH fue transformándose poco a poco: “Cuando me uní a la Comisión, sólo había un afrodescendiente en la Secretaría. Ahora somos ocho, por lo menos logré algo, es un avance, se puso en cuestión el tema. Sin embargo, falta, y lo mismo se puede decir con las representaciones de los indígenas”. Aunque es raro escuchar a un funcionario de un organismo internacional ser crítico de las propias instituciones, la Dra. Macaulay cuenta con la espalda que le proporciona su trayectoria, y una notable actitud reflexiva: “Nunca he tenido miedo de criticar lo que está mal en general, y tampoco tengo miedo de escuchar lo que los demás tienen que decir, así tenemos que seguir construyendo”.

jueves, 30 de marzo de 2023

LOS RIESGOS FUTUROS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Reflexiones de 700 expertos del mundo.

 

…Puedes tomar la pastilla azul o la pastilla roja, y nos hemos quedado sin pastillas azules…

By Yuval Harari, Tristan Harris and Aza Raskin Mr. Harari is a historian and a founder of the social impact company Sapienship.

Mr. Harris and Mr. Raskin are founders of the Center for Humane Technology. (Traducción del la columna de opinión publicada el 24 de marzo, del 2023).

Imagina que mientras subes a un avión, la mitad de los ingenieros que lo construyeron te dicen que hay una probabilidad del 10 por ciento de que el avión se estrelle, matándote a ti y a todos los demás a bordo.

¿Aún subirías?

En 2022, más de 700 académicos y expertos principales de las principales empresas de inteligencia artificial fueron consultados en una encuesta sobre los riesgos futuros de la IA.

La mitad de los encuestados dijo que había una probabilidad del 10 por ciento o mayor de extinción humana (o desempowerment permanente y severo) de los futuros sistemas de IA.

Las empresas de tecnología que construyen los modelos de lenguaje de hoy en día se encuentran en una carrera para poner a toda la humanidad en ese avión. Las compañías farmacéuticas no pueden vender nuevos medicamentos a las personas sin someter primero sus productos a rigurosas comprobaciones de seguridad. Los laboratorios de biotecnología no pueden liberar nuevos virus al espacio público con el fin de impresionar a los accionistas con su magia.

Del mismo modo, los sistemas de IA con el poder de GPT-4 y más allá no deberían entrelazarse con las vidas de miles de millones de personas a un ritmo más rápido del que las culturas pueden absorberlos de manera segura. Una carrera para dominar el mercado no debería establecer la velocidad de despliegue de la tecnología más importante para la humanidad. Debemos avanzar a la velocidad que nos permita hacerlo bien.

El espectro de la IA ha aterrorizado a la humanidad desde mediados del siglo XX, sin embargo, hasta hace poco ha seguido siendo una perspectiva distante, algo que pertenece más a la ciencia ficción que a los serios debates científicos y políticos. Es difícil para nuestras mentes humanas comprender las nuevas capacidades de GPT-4 y herramientas similares, y es aún más difícil comprender la velocidad exponencial con la que estas herramientas desarrollan capacidades más avanzadas y poderosas. Pero la mayoría de las habilidades clave se reducen a una cosa: la capacidad de manipular y generar lenguaje, ya sea con palabras, sonidos o imágenes.

Al principio fue la palabra. El lenguaje es el sistema operativo de la cultura humana. Del lenguaje emerge el mito y la ley, los dioses y el dinero, el arte y la ciencia, las amistades y las naciones y el código de computadora. La nueva maestría de la IA en el lenguaje significa que ahora puede piratear y manipular el sistema operativo de la civilización. Al adquirir el dominio del lenguaje, la IA está tomando la llave maestra de la civilización, desde los bancos hasta los sepulcros sagrados.

¿Qué significaría para los humanos vivir en un mundo donde un gran porcentaje de historias, melodías, imágenes, leyes, políticas y herramientas estén moldeadas por una inteligencia no humana, que sepa cómo explotar con eficiencia sobrehumana las debilidades, sesgos y adicciones de la mente humana, mientras sabe cómo formar relaciones íntimas con los seres humanos?

En juegos como el ajedrez, ningún humano puede esperar vencer a una computadora.

¿Qué sucede cuando lo mismo ocurre en el arte, la política o la religión?.

La IA podría devorar rápidamente toda la cultura humana, todo lo que hemos producido durante miles de años, digerirlo y comenzar a expulsar una inundación de nuevos objetos culturales. No solo ensayos escolares, sino también discursos políticos, manifestos ideológicos, libros sagrados para nuevos cultos. Para 2028, la carrera presidencial de los EE. UU. ya no podría ser ejecutada por humanos. A menudo, los humanos no tienen acceso directo a la realidad. Estamos encerrados por la cultura, experimentando la realidad a través de un prisma cultural. Nuestras opiniones políticas están moldeadas por los informes de los periodistas y los anécdotas de los amigos. Nuestras preferencias sexuales se ajustan por el arte y la religión. Ese capullo cultural hasta ahora ha sido tejido por otros humanos. ¿Cómo será experimentar la realidad a través de un prisma producido por una inteligencia no humana? Durante miles de años, nosotros los seres humanos hemos vivido dentro de los sueños de otros humanos. Hemos adorado a dioses, perseguido ideales de belleza y dedicado nuestras vidas a causas que surgieron de la imaginación de algún profeta, poeta o político. Pronto también nos encontraremos viviendo dentro de las alucinaciones de una inteligencia no humana.

La franquicia "Terminator" mostró robots corriendo por las calles y disparando a las personas.

La Matrix" asumió que para obtener un control total de la sociedad humana, la IA tendría que ganar primero el control físico de nuestros cerebros y conectarlos directamente a una red de computadoras. Sin embargo, simplemente al adquirir el dominio personas.

"La del lenguaje, la IA tendría todo lo que necesita para contenernos en un mundo de ilusiones como Matrix, sin disparar a nadie ni implantar chips en nuestros cerebros. Si se necesita algún disparo, la IA podría hacer que los humanos aprieten el gatillo, simplemente contándonos la historia correcta. El espectro de quedar atrapado en un mundo de ilusiones ha aterrorizado a la humanidad mucho más tiempo que el espectro de la IA. Pronto finalmente nos enfrentaremos al demonio de Descartes, con la cueva de Platón, con el Maya budista. Una cortina de ilusiones podría descender sobre toda la humanidad, y es posible que nunca volvamos a poder arrancar esa cortina, o incluso darnos cuenta de que está ahí. Las redes sociales fueron el primer contacto entre la IA y la humanidad, y la humanidad perdió. El primer contacto nos ha dado el sabor amargo de lo que está por venir.

En las redes sociales, se utilizó una IA primitiva no para crear contenido, sino para curar el contenido generado por usuarios. La IA detrás de nuestras fuentes de noticias aún está eligiendo qué palabras, sonidos e imágenes llegan a nuestras retinas y oídos, basándose en la selección de aquellas que tendrán más viralidad, más reacción y más compromiso. Si bien es muy primitivo, la IA detrás de las redes sociales fue suficiente para crear una cortina de ilusiones que aumentó la polarización social, socavó nuestra salud mental y deshizo la democracia. Millones de personas han confundido estas ilusiones con la realidad. Los Estados Unidos tienen la mejor tecnología de información de la historia, sin embargo, los ciudadanos de los Estados Unidos ya no pueden estar de acuerdo en quién ganó las elecciones. Aunque ya todos estamos conscientes del lado negativo de las redes sociales, no se ha abordado porque demasiadas de nuestras instituciones sociales, económicas y políticas se han enredado con ellas. Los modelos de lenguaje grandes son nuestro segundo contacto con la IA. No podemos permitirnos perder de nuevo. ¿Pero sobre qué base debemos creer que la humanidad es capaz de alinear estas nuevas formas de IA a nuestro beneficio? Si seguimos con lo de siempre, las nuevas capacidades de la IA se volverán a usar para obtener ganancias y poder, incluso si inadvertidamente destruyen los cimientos de nuestra sociedad.

La IA realmente tiene el potencial para ayudarnos a derrotar el cáncer, descubrir medicamentos salvavidas e inventar soluciones para nuestras crisis climáticas y energéticas. Existen innumerables otros beneficios que ni siquiera podemos empezar a imaginar. Pero no importa cuánto alto sea el rascacielos de beneficios que la IA ensamble si la base se derrumba. Es hora de hacer frente a la IA antes de que nuestra política, nuestra economía y nuestra vida diaria se hagan dependientes de ella. La democracia es una conversación, la conversación se basa en el lenguaje y cuando el lenguaje mismo es pirateado, la conversación se desmorona y la democracia se vuelve inviable. Si esperamos a que el caos surja, será demasiado tarde para remediarlo.

Pero hay una pregunta que puede quedarse en nuestras mentes: ¿Si no vamos tan rápido como sea posible, el occidente no correrá el riesgo de perder ante China? No. La implementación y entrelazamiento de la IA sin control en la sociedad, desatando poderes divinos desacoplados de la responsabilidad, podría ser la misma razón por la que el occidente pierda ante China. Todavía podemos elegir qué futuro queremos con la IA. Cuando los poderes divinos se combinan con una responsabilidad y control equivalentes, podemos realizar los beneficios que la IA promete. Hemos convocado a una inteligencia extraña. No sabemos mucho sobre ella, excepto que es extremadamente poderosa y nos ofrece regalos deslumbrantes, pero también podría piratear los cimientos de nuestra civilización. Instamos a los líderes mundiales a responder a este momento al nivel de desafío que presenta.

El primer paso es comprar tiempo para actualizar nuestras instituciones del siglo XIX para un mundo de IA y aprender a dominar la IA antes de que nos domine a nosotros.

sábado, 18 de marzo de 2023

Conflicto Rusia-Ucrania: ..."Inquietante análisis de Boaventura de Sousa Santos..."la apologia del fascismo se hace en nombre de la democracia y la apología de la guerra se hace en nombre de la paz"

 

¿Adiós a Europa? Asoma el holocausto nuclear detrás de la guerra Rusia – Ucrania.

El reconocido sociólogo portugués explica cómo el continente con más muertes en conflictos bélicos en los últimos cien años, se encamina hacia uno aún más fatal. Como en la década de 1930, la apología del fascismo se hace en nombre de la democracia y la apología de la guerra se hace en nombre de la paz.

Por Boaventura de Sousa Santos

11 de febrero de 2023 - 13:25

La guerra Rusia - Ucrania avanza hacia un conflicto mayor en toda Europa. (Fuente: AFP)

La guerra Rusia - Ucrania avanza hacia un conflicto mayor en toda Europa.. Imagen: AFP

Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez

Un nuevo-viejo fantasma se cierne sobre Europa: la guerra. El continente más violento del mundo en términos de muertes en conflictos bélicos en los últimos cien años (para no retroceder en el tiempo e incluir las muertes sufridas en Europa durante las guerras religiosas y las muertes infligidas por europeos a los pueblos sometidos al colonialismo), se encamina hacia un nuevo conflicto bélico que puede ser aún más fatal, ochenta años después del conflicto hasta ahora más violento, con cerca de ochenta millones de muertos: la Segunda Guerra Mundial. 

Todos los conflictos anteriores comenzaron aparentemente sin una razón fuerte, era opinión común que durarían poco tiempo y, al comienzo, la mayoría de la población acomodada siguió haciendo su vida normal, yendo de compras y al cine, leyendo la prensa, disfrutando de las vacaciones y de amenas conversaciones en terrazas sobre política y cotilleo. Siempre que surgía un conflicto violento localizado, la convicción dominante era que se resolvería localmente. Por ejemplo, muy poca gente (incluidos los políticos) pensó que la guerra civil española (1936-1939) y quinientos mil muertos serían la antesala de una guerra mayor, la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que las condiciones estuviesen presentes. Aun sabiendo que la historia no se repite, es legítimo preguntarse si la actual guerra entre Rusia y Ucrania no es el preludio de una nueva guerra mucho mayor.

Medios y polarización

Se acumulan señales de que un peligro mayor puede estar en el horizonte. En el plano de la opinión pública y del discurso político dominante, la presencia de este peligro se presenta mediante dos síntomas opuestos. Por un lado, las fuerzas políticas conservadoras no solo detentan la iniciativa ideológica, sino también una presencia privilegiada en los medios de comunicación. Son polarizadoras, enemigas de la complejidad y de la argumentación serena, usan palabras extremadamente agresivas y hacen encendidos llamamientos al odio. 

No les perturba el doble rasero con el que comentan los conflictos y la muerte (por ejemplo, entre muertos en Ucrania y en Palestina), ni la hipocresía de apelar a valores que desmienten con sus prácticas (denuncian la corrupción de los adversarios para esconder la suya). En esta corriente de opinión conservadora se mezclan cada vez más posiciones de derecha y de extrema derecha, y el mayor dinamismo (agresividad tolerada) proviene de estas últimas.

Este dispositivo pretende inculcar la idea del enemigo a destruir. La destrucción por las palabras predispone a la opinión pública a la destrucción por los actos. A pesar de que en democracia no hay enemigos internos sino solo adversarios, la lógica de la guerra se traslada insidiosamente a supuestos enemigos internos, cuya voz ante todo debe ser silenciada. En los Parlamentos, las fuerzas conservadoras dominan la iniciativa política, mientras que las fuerzas de izquierda, desorientadas o perdidas en laberintos ideológicos o en cálculos electorales incomprensibles, giran en torno a un defensismo paralizante. Como en la década de 1930, la apología del fascismo se hace en nombre de la democracia; la apología de la guerra se hace en nombre de la paz.

Pero este clima político-ideológico está marcado por un síntoma opuesto. Los observadores o comentaristas más atentos se dan cuenta del fantasma que acecha la sociedad y convergen de modo sorprendente en sus preocupaciones. Recientemente me he sentido identificado con algunos análisis de comentaristas que siempre he reconocido como pertenecientes a una familia política diferente a la mía, es decir, comentaristas de derecha moderada. Lo que tenemos en común entre nosotros es la subordinación de las cuestiones de la guerra y la paz a los asuntos de la democracia. Podemos diferir en lo primero y coincidir en lo segundo. Por la sencilla razón de que solo el fortalecimiento de la democracia en Europa puede conducir a la contención del conflicto entre Rusia y Ucrania e, idealmente, a su solución pacífica. Sin una democracia vigorosa, Europa caminará, sonámbula, hacia su destrucción.

Guerra interna y guerra externa

¿Estamos a tiempo de evitar la catástrofe? Me gustaría decir que sí, pero no puedo. Los signos son muy preocupantes. Primero, la extrema derecha crece globalmente impulsada y financiada por los mismos intereses que se reúnen en Davos para salvaguardar sus negocios. En los años 30 del siglo pasado, tenían mucho más miedo al comunismo que al fascismo; hoy, sin la amenaza comunista, temen la revuelta de las masas empobrecidas y proponen como única respuesta la represión violenta, policial y militar. Su voz parlamentaria es la de la extrema derecha. La guerra interna y la guerra externa son dos caras de un mismo monstruo y la industria armamentística se beneficia por igual de ambas.

En segundo lugar, la guerra de Ucrania parece más confinada de lo que realmente es. El flagelo actual, que azota las llanuras donde hace ochenta años murieron tantos miles de personas inocentes (principalmente judíos), tiene las dimensiones de un autoflagelo. Rusia hasta los Urales es tan europea como Ucrania, y con esta guerra ilegal, además de vidas inocentes, muchas de ellas de habla rusa, está destruyendo la infraestructura que ella misma construyó cuando era la Unión Soviética. La historia y las identidades étnico-culturales entre los dos países están mejor entrelazadas que con otros países que anteriormente ocuparon Ucrania y ahora la apoyan. Tanto Ucrania como Rusia necesitan mucha más democracia para poder poner fin a la guerra y construir una paz que no las deshonre.

Versalles o Viena

Europa es mucho más vasta de lo que parece desde Bruselas. En la sede de la Comisión Europea (o de la OTAN, que es lo mismo) prevalece la lógica de la paz según el Tratado de Versalles de 1919, y no la del Congreso de Viena de 1815. La primera humilló a la potencia vencida (Alemania) y la humillación condujo a la guerra veinte años después; la segunda honró a la potencia vencida (la Francia napoleónica) y garantizó un siglo de paz en Europa. 

La paz según Versalles presupone la derrota total de Rusia, tal como la imaginó Hitler cuando invadió la Unión Soviética en 1941 (Operación Barbarroja). Incluso admitiendo que esto ocurra a nivel de la guerra convencional, es fácil predecir que, si la potencia perdedora tiene armas nucleares, no dejará de usarlas. Será el holocausto nuclear. Los neoconservadores norteamericanos ya incluyen esta eventualidad en sus cálculos, convencidos en su ceguera de que todo sucederá a miles de kilómetros de sus fronteras. America first... and last. Es muy posible que ya estén pensando en un nuevo Plan Marshall, esta vez para almacenar los desechos atómicos acumulados en las ruinas de Europa.

Sin Rusia, Europa es la mitad de sí misma, económica y culturalmente. La mayor ilusión que la guerra de información ha inculcado a los europeos en el último año es que Europa, una vez amputada de Rusia, podrá restaurar su integridad con el trasplante de Estados Unidos. Justicia sea hecha a los Estados Unidos: cuidan muy bien sus intereses. La historia muestra que un imperio en declive siempre busca arrastrar consigo sus esferas de influencia para retrasar la decadencia.

¿Y si Europa supiese cuidar de sus intereses?