miércoles, 12 de junio de 2013

Politica ferroviaria: lúcido análisis de Néstor Rodríguez Brunengo



ANVERSO Y REVERSO DE LA POLITICA FERROVIARIA*
por el Dr. Néstor M. Rodríguez Brunengo
Juez de la Camara Nacional de Apelaciones del Trabajo
Miembro del equipo de redacción de INFO LOMAS  12.6.2013

Los medios periodísticos  informan acerca de loa planes que el señor Mariano Rajoy, jefe de gobierno español, proyecta implementar para privatizar el sistema ferroviario de su país, desguazando de paso a las líneas de menor rendimiento.
No podemos evitar la evocación de lo que pasó con los ferrocarriles argentinos, primero con Frondizi y el “Plan Larkin”, y finalmente durante la presidencia de Menem, y su célebre consigna: ”ramal que para, ramal que cierra”.
El sistema ferroviario español tiene una extensión de 15.100 kilómetros, abarcando 2.400 kilómetros con sistema de alta velocidad.  Trabajan en él 28.929 empleados en las empresas estatales a cargo del servicio: ADIF, Renfe y FEVE.
Los planes de ajuste y desocupación del gobierno del Partido Popular Español llegan ahora al ferrocarril.  El diario “El País” ha publicado una serie de documentos internos del Ministerio de Fomento de España, que divide a las líneas de acuerdo a su nivel de rentabilidad: las “eficientes”, las de “baja o dudosa eficiencia”,  las de “muy baja eficiencia” y las francamente “ineficientes”, porque no cubren ni el 30% de los gastos.  La Consultora Ineco, a cargo de la calificación ubica a 48 líneas ferroviarias en este último rubro.
El sistema ferroviario español tiene un déficit de 137 millones de euros: las 49 líneas ue el gobierno de Rajoy considera “eficientes” generan pérdidas por 65,4 millones de euros, mientras que las 48 a eliminar producen un déficit de 46,5 millones de igual moneda.  Evidentemente, gravitan otras razones para determinar la “eficiencia” o “ineficiencia”.
Para ese gobierno, la solución consiste en dividir a la Renfe (que es la más importante) en cuatro empresas, especializadas en el transporte de pasajeros, cargas, mantenimiento de trenes y material rodante, en cada una de las cuales se posibilitará el ingreso de capital privado, según Ana Pasto, Ministra de Fomento.
Se perjudicará a 1,65 millones de pasajeros: las línea de “muy baja eficiencia”, que transportan a 371.000 pasajeros sufrirán una reducción del servicio del 40%, mientras que los de “baja eficiencia”, que transportan a un millón de personas al año, disminuirán sus frecuencias en un 50%.
Pero detrás de las grandes cifras se esconden dramas humanos como ocurrió en Argentina veinte años atrás, las localidades más pequeñas quedarán aisladas, su única conexión será el transporte automotor, una forma de transporte más costosa, más peligrosa y contaminante ambiental.
La Izquierda Unida, los Sindicatos y los Usuarios salieron a la calle para protestar por el perjuicio social y económico que tales medidas ocasionarán, en un país con un 27% de desocupación, que significa más de 6 millones de personas sin trabajo.
Se trata además, de medidas a contramano de la historia: ya hace años que las entidades que se ocupan de la ecología aconsejan el retorno al transporte ferroviario, que es más baratoy no contamina el ambiente.  Por otra parte, los ferrocarriles son –en la mayoría de los países del mundo- estatales, y donde –como en Gran Bretaña- están a cargo de operadores privados, se clama por la reestatización.
En Argentina se vive la otra cara de la moneda : el gobierno nacional, por medio del Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, acaba de anunciar la posibilidad de reestatizar los servicios de transporte de pasajeros que circulan entre la Capital Federal y el Conurbano Bonaerense, como consecuencia del fracaso del sistema de privatizaciones, que ha sido caro e ineficiente, y producido tragedias espantosas.
Se comenzó por reestatizar la sociedad Belgrano Cargas y Logística Sociedad Anónima, mediante Decreto 566/2013, que pasará a depender del Ministerio de Interior y Transporte, lo que se suma a los acuerdos celebrados con la República Popular China para la reestructuración del sistema ferroviario, de gran magnitud.
También se ha impulsado la fabricación nacional de locomotoras y vagones de tren, aprovechando la creciente capacidad tecnológica de nuestros ingenieros y científicos, generando más empleo y teniendo en vista la ampliación de la red ferroviaria, que tuvo en su esplendor una extensión de 35.000 kilómetros, y algunos desgobiernos la redujeron a 9.000 kilómetros, con el agregado de que décadas atrás las formaciones ferroviarias podían circular a un ritmo de 120 kilómetros por hora, y hoy lo hacen a un promedio de 50 kilómetros por hora, atento el estado de las vías.
Otro jalón fue el comienzo de la fabricación de 25 trenes de doble piso para las líneas Sarmiento y Mitre, dentro del rumbo general de promoción industrial, impulso decisivo al desarrollo tecnológico y científico, con un papel predominante del Estado, superando la monserga de la supuesta “eficiencia” de la actividad privada, en contraposición de la “ineficiencia” del Estado, que nos inculcó la colonización pedagógica.
                                Néstor Rodríguez Brunengo.
*  Publicado en Semanario INFO LOMAS pag.4 Ed. Del 30.5 al 13.6.2013
 

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